Sección formativa

 

Etapa introductoria

Sus fundaciones

- Sus fundaciones

- Culto Continuo

- Lámpara del Santuario

- La huella de Trelles

  - Fundador humilde

  - Interpretacion

  - Los silencios

  - Fundador y fundacion

- El Centro Eucarístico

- La Adoración Nocturna

- Las Camareras de JS

 

Etapa inicial

 

- Introducción

- Culto Continuo

- Lampara del santuario

. Centro eucarístico

- La Adoración Nocturna

- Las Camareras de JS

 

 

Etapa intermedia

 

Etapa complementaria

 

 

 

 

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LUIS    DE TRELLES

SANTO Y APÓSTOL, TEÓLOGO Y TROVADOR DE JESÚS SACRAMENTADO

ETAPA INTRODUCTORIA: SUS FUNDACIONES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUS FUNDACIONES

Don Luis de Trelles y Noguerol, a lo largo de su vida, desempeñó funciones diversas: Profesionales, como jurista y como defensor de "causas perdidas". Políticas, siendo elegido diputado a Cortes. Con acciones humanitarias, adelantándose a los convenios de Ginebra con el canje de prisioneros, de uno y otro bando, de la tercera guerra carlista llevándoles la dignidad y la libertad. Puede ampliar la información en este enlace. O más concretamente en este otro.

 

Es imposible tratar de exponer cualquier aspecto de la vida de Trelles sin que se implique con otros. Su vida, como la de cada cual, constituye un continuo del que hay que extraer aquello que mueva el interés del observador. Tal interés pretende resaltar  aspectos particulares y paradigmáticos y exponerlos a la consideración de otros.

 

Ese es nuestro objetivo para lo cual pretendemos responder a las siguientes preguntas:

 

¿Qué es un fundador? ¿Qué características debe tener? ¿Lo fue Trelles? ¿Qué fundó? ¿Cómo lo hizo? ¿Qué impronta personal  infundió a lo que fundó o en lo que participó?

 

Ensayemos sendas respuestas a las preguntas planteadas?

 

¿Qué es un fundador? Según el DRAE, fundador es el que funda.

 

En virtud de ella nos preguntamos ¿Qué es fundar?

 

De las diversas acepciones del verbo nos quedaremos con:

3. tr. Erigir, instituir un mayorazgo, una universidad o una obra pía, dándoles rentas y estatutos para que subsistan y se conserven.

4. tr. Establecer, crear. Fundar un imperio, una asociación

 

En síntesis podemos decir que quien establece o crea una institución, la dota de los instrumentos económicos necesarios para su subsistencia y de los estatutos para su desenvolvimiento, esa persona es un fundador. mecanismos 

 

¿Cumplió Trelles los requisitos  o características del fundador? La respuesta es rotundamente afirmativa. Veámoslo:

 

Según se describió en la sinopsis biográfica, Don Luis de Trelles fundó:

 

-  Las Conferencias de san Vicente de Paúl en Viveiro en 1858.

-  La Lámpara del Santuario en 1870

-  El Centro Eucarístico de Madrid en 1872

-  La Adoración Nocturna en España 1877

-  La Camareras de Jesús Sacramentado en 1881

 

El Culto Continuo al Santísimo Sacramento

 

Como precedente de lo anterior hay que destacar su contribución, a partir de 1868, al impulso y  desarrollo del Culto Continuo a Jesús Sacramentado iniciado por Don José María Zamora y Granados, un librero granadino que tuvo la feliz idea de intentar crear, grupos de 31 persona, con el compromiso de comulgar, una vez al mes, por sí, por los demás miembros del grupo y por la Iglesia.

 

La participación activa de Don Luis de Trelles en esta obra, la impronta que infundió a la Asociación del Culto Continuo permite aseverar, sin duda, que la Asociación del Culto Continuo a Jesús Sacramentado puede formar parte de sus fundaciones. En efecto:

 

D. José María Zamora funda la Asociación en 1854. Muere en mayo de 1968. Como voluntad testamentaria encomienda la Asociación al obispo de Lugo D. José de los Ríos Lamadrid y a cuatro seglares, entre los que se hallaba Trelles, que queda como Secretario.

 

¿Qué era/es la Asociación del Culto Continuo a Jesús Sacramentado?

 

Dejemos al propio Trelles la descripción que transcribimos de la Lámpara del Santuario, enero 1970 pâgina 30 y siguientes con el título:

 “Noticia del origen y estado de la Asociación del Culto Continuo.”

     En 1854, viajando una persona piadosa, natural de Andalucía y avecindada en Granada, con otra de Alcalá Real, le refirió ésta como en su pueblo tenían establecida entre 31 personas de la Escuela de Cristo, la piadosa costumbre de comulgar cada uno un día fijo todos los meses para desagraviar a S. D. M. de las ofensas que recibe en el sacramento de su amor. Comunicada la idea por el señor de Granada al Sr. D. José María Zamora, comerciante de libros de la misma ciudad, concibió éste el pensamiento del culto continuo, empezando a practicar la comunión con su familia y con la del otro amigo a quien debía aquella noticia.

Aunque el afortunado Zamora no se había formado la idea de propagar tan provechosa práctica o, más bien, no alimentaba esta esperanza, fueron asociándose personas y aumentándose coros, figurando en ellos las religiosas de Granada que casi todas vinieron a formar parte de esta hoy ya grande y numerosa asociación que cuenta a la fecha ¡bendigamos a Dios! con más de ciento noventa mil inscritos en España, en la Isla de Cuba y en Manila. Al principio se sorteaban los días de comunión todos los meses; luego se dieron días fijos, que es lo que hoy se hace. Durante catorce años, el Sr. Zamora costeó él solo las patentes y el porte de correo para enviarlas gratis a todas partes.

Habiendo fallecido el afortunado fundador del Culto Continuo el día de la Ascensión de N. S. J. del año pasado de 1868, como lo había pedido fervorosamente al Señor, legó esta idea a algunos seglares devotos del Sacratísimo Corazón de Jesús, encomendando e impetrando el Patronato y dirección perpetua de esta santa empresa al Excmo. e Ilmo. Señor Obispo de Lugo, teniendo para ello presente que, en su Santa Iglesia Catedral, está expuesto de continuo, día y noche, el Santísimo Sacramento del Altar.

Aceptada por S. E. I. esta solicitud, se reúnen en aquella dichosa Iglesia Catedral de Lugo el Culto Continuo al Santísimo Sacramento por medio de la exposición pública de S. D. M. y el asiento y como el centro del Culto Continuo y diario de Jesús Sacramentado por medio de la comunión cuotidiana de un asociado por cada grupo de 31, que, elevándose hoy a 6.450 coros, produce igual número de comuniones diarias y representan en espíritu la de 200.000 corazones ofrecidos al Señor con aquel fin.

El Sr. Zamora recibió antes de su muerte el consuelo de leer el venerable decreto del Excmo. e Ilmo. Señor Obispo de Lugo, accediendo con el mayor gusto a lo que se le pedía y enviando al autor (en lo humano) de la Obra su pastoral bendición.

Los legatarios de ésta creen contribuir en lo posible a la gloria de Dios refiriendo aquí el medio sencillo y humilde de que S. D. M. se valió para hacer conocer tan bella y tierna práctica y encomendando a todos los asociados oraciones por el alma del señor Zamora.

Siguiendo su fervorosa iniciativa, hemos venido a la asociación espiritual, recordemos, para aprovechar en ella la consoladora profecía de David, que “el azote no se acercará al Santo Tabernáculo.”

Vamos, pues, a Jesús en la Sagrada Eucaristía, puerto de refugio de los pecadores; apacentemos nuestras almas de este divino manjar, porque está escrito que quién "come su carne y bebe su sangre, vive en Dios y Dios en él"; identifiquémonos con Jesús como lo hace el niño tierno que se nutre y alimenta de su madre; reposemos en su seno amoroso como aquél en el regazo de ésta, procurando sentir, reclinados sobre este amante corazón, su latido inefable y convidando al banquete eucarístico a nuestros hermanos para que así sea verdadera la comunión y nuestra morada el tabernáculo de Dios con los hombres.

Unidos así en espíritu como los retoños de las olivas al derredor de la Santa Mesa, es claro que debemos recibir al Verbo hecho hombre con el objeto de reparar los ultrajes que allí recibe y de pedir a S. D. M. por el Santo Pontífice, por las necesidades de la Santa Iglesia y del Estado, por nuestro Director perpetuo y por la Santa Iglesia Catedral de Lugo, por la salud y progreso espiritual y temporal, cuanto convenga, de nuestros co-asociados vivos y por sufragio de todos los difuntos, en particular de los consocios, muy especialmente del fundador, por la propagación de la fe católica y conservación de ella en nuestra España y sus dominios, por la conversión de los pecadores e incrédulos y por la perpetuidad de nuestra humilde pero Santa Asociación y del culto continuo que recibe el Señor en Lugo.

Tal fue la idea del fundador y esa debe ser la nuestra. Pensemos y hagamos que cada socio sea un fervoroso propagador de tan bella idea.

Al fallecimiento del Sr. Zamora se habían distribuido por él los coros hasta el 6.170 inclusive, que alcanzan hasta la patente 191.270 y en Madrid se estaba cubriendo el coro 5.440, cuyas patentes corresponden al número 168.640.

Desde aquella fecha, se cubrieron coros en Madrid hasta el número de coro 5.843 con que se finalizó el año, alcanzando al número de patentes 181, 154.

En el presente año de 1870, se han repartido las patentes y coros que a continuación se expresan:

En Granada doce coros del 5.844 al 5.855.

Cuatro coros en Orense y partido de Tribes 5.856 al 5.858.

Cuatro coros en Murcia, desde el 5860 al 5.863.

Cinco coros en Ciudad-Real, del 5.864 al 5.868.

Cuatro coros en Palencia, del 5.869 al 5.872.

La última patente repartida alcanza al número 182.032, en Madrid y al número 191.270 en Granada.

Una vez llenos los 118 coros que faltan en Madrid para enlazar con la numeración de Granada, seguirá el número correspondiente de coros y patentes en que lo dejó el fundador.

Inútil es añadir que serán enviados gratuitamente los coros que se pidan a la administración del periódico o a la secretaría general de Culto Continuo, sin más señas. (LS  1870, p. 55)

Hasta aquí las palabras de Trelles quien se había dado cuenta que una Asociación, como la propiciada por D. José Mª Zamora, precisaba de un órgano de difusión, comunicación y coordinación para aunar esfuerzos, objetivos e intenciones y funda "La Lámpara del Santuario", revista mensual de 40 páginas cuya portada es suficiente explícita para no incidir con comentarios innecesarios. Esta es la copia de la portada:

 

 

LA LÁMPARA DEL SANTUARIO

 

REVISTA MENSUAL

 

DEDICADA ESPECIAL Y ÚNICAMENTE A PROPAGAR

LA DEVOCIÓN AL  STMO. SACRAMENTO DEL ALTAR Y A PROPAGAR LA

FRECUENCIA DE LA COMUNIÓN. 

 

Órgano de la Asociación del Culto Continuo del Stmo. Sacramento.

 

 

Protegida

 

POR EL EXCMO. E ILMO.  SR. OBISPO DE LUGO.

DIRIGIDA POR EL SECRETARIO GENERAL DE DICHA ASOCIACIÓN.

 

CON APROBACIÓN Y CENSURA ECLESIÁSTICA.

 

 

 

 

TOMO I.

 

 

  

 

MADRID, 1870.

 

 

 

ADMINISTRACIÓN                                    IMPRENTA

Calle de Lavapiés, núm. 22.                                  Calle de san Marcos, núm. 32 .

 

 

 

La Lámpara del Santuario

 

 

La Lámpara del Santuario, otra de las fundaciones de Trelles cuyos propósitos los enuncia en el primer número, Enero de 1870, así:

 

"Los modestos y reverentes redactores de esta revista mensual se proponen, con el favor de Dios, encender esta pobre luz que la gracia del mismo Señor les permitirá alimentar con sus inspiraciones, para que a la vista de sus hermanos más distraídos, y no menos creyentes, se acuerden de aquel amor inefable que se oculta en el Sagrario bajo piadosas apariencias de pan, por tal de ponerse en relación con sus criaturas".(L.S. 1870 págs. 5-7).

 

Desde ese mes, Enero de 1870, en que aparece el primer número, hasta el mes de Julio de 1891 donde se publica el último artículo de Trelles, han transcurrido casi 22 años de fecunda vivencia eucarística que a través de sus artículos ha ido comunicando a los adoradores y devotos del Culto Continuo.

 

La Lámpara del Santuario, a petición propia, contaba con  el nihil obstat, preceptivo después de pasar por la censura previa. Entendía Trelles, con buen criterio, que siendo seglar el director-redactor de la revista cuyo propósito era, como reza en sus portadas, una de cuyas copias figura más arriba: "DEDICADA ESPECIAL Y ÚNICAMENTE A PROPAGAR LA DEVOCIÓN AL  STMO. SACRAMENTO DEL ALTAR Y A PROPAGAR LA FRECUENCIA DE LA COMUNIÓN", debería ser revisada y autorizada su publicación por el censor designado por el obispo de la diócesis en que se radicara su publicación.

 

Merece la pena transcribir el último párrafo del referido artículo:

 

"Persuadidos de las observaciones que en este artículo dejamos bosquejadas, continuaremos el intento otro día, si Dios quiere, señalando lo que a nuestro pobre alcance dictan o persuaden aquellas acerca de la forma más propia para que los adoradores nocturnos realicen mejor sus altos fines en bien de la Iglesia, provecho de sus hermanos y para la mayor gloria de Dios"

 

El intento lo quebró una rapidísima pulmonía de la que Dios se valió para llevárselo con Él, para siempre. Desde allí  seguirá escribiendo artículos, ahora sí, no desde la visión mística, sino gozando plenamente de la eterna Bienaventuranza.

 

Por decisión de la familia, heredera de la Lámpara del Santuario, propiedad de Trelles, ofrecieron la propiedad a D. Fernando Canillas Caridad, Presidente de la Sección de la Adoración Nocturna de Zamora, amigo personal, en cuya casa falleció a las tres y media de la tarde del 1 de Julio de 1891, facultándolo para trasmitir la propiedad a quien tuviese por conveniente.

 

El Sr. Canillas se lo ofrece al Sr. Obispo de Zamora quien a su vez lo hace al Centro Eucarístico de Madrid, fundado por Trelles, que en adelante se llamaría Centro Eucarístico de España y que seguiría publicando la Lámpara del Santuario (LS Julio 1891, última publicada bajo la dirección de Don Luis de Trelles).

 

La nueva etapa de la Lámpara del Santuario requerirá un estudio particular que se hará en otra ocasión.

 

La huella de Trelles

 

Antes de continuar con las demás fundaciones merece la pena responder a la última pregunta formulada y así penetrar con más hondura en ellas:

 

¿Qué impronta personal  infundió a lo que fundó o en lo que participó?

 

En primer lugar su humildad. En efecto:

1.- Trelles, un fundador humilde.

La columna vertebral de las obras de Trelles fue su Senda de santificación eucarística seglar. Pero Trelles enseñaba que las obras de Dios germinan en la oscuridad, nacen imperceptibles y sufren las pruebas de la contradicción de los que parecían especialmente destinados a acogerlas.

No es extraño que, durante 19 años, el nombre de Trelles no aparezca en La Lámpara del Santuario, ni que su obra cumbre se halle dispersa o escondida, sin una exposición ordenada ni seguida. Trelles proclamaba con frecuencia la humildad de su Obra, encaminada a la santificación desde el silencio; como deben ser siempre la oración y la limosna.

Cuando consignaban su nombre en alguno de los documentos de las Secciones de Adoración Nocturna o Camareras de Jesús Sacramentado que él solía publicar en su Revista, lo sustituía por una frase genérica: un adorador de Madrid, el Director seglar u otra semejante. En 1873, publicó los cargos rectores del Centro Eucarístico, pero ni un solo nombre.

 

2.- Interpretación de un texto fundacional.

 

En estas circunstancias, al analizar su Obra, se hace imprescindible la investigación mediante razonamientos indagatorios, con las operaciones de deducción, inducción e interpretación de sus textos. Por todo ello, nos parece conveniente traer aquí sus mismas frases y señalar la actitud con que él decía que se debía acometer la tarea de interpretar los propósitos de otro, especialmente si es un fundador.

 

Completando lo dicho más arriba,  cuando Trelles se hizo cargo de la dirección del Culto Continuo, según había dispuesto el fundador, don J. M. Zamora, tuvo que interpretar las intenciones que se reflejaban en la patente, el documento que cada asociado recibía al inscribirse y que venía a ser los estatutos  por los que se regía la Institución. Al ir presentándose circunstancias nuevas, Trelles adaptó las normas según deducía que había sido el propósito del Fundador. En La Lámpara del Santuario, Septiembre de 1870, p. 338 y en Enero de 1884, p. 20, donde podemos leer: “Las obras del orden material nacen de la mano del autor completas y acabadas; pero las del espíritu, que se conciben y proyectan para su desarrollo práctico, no se perfeccionan sino cuando, puestas en ejecución, en su necesario roce con las dificultades materiales, se amoldan y atemperan a ellas, a la luz del pensamiento espiritual que las engendró y bajo la iniciativa y consejo de aquella persona o cuerpo moral a quien fueron inspiradas... Más claro: el alumbramiento de la idea no está completo cuando comienza a ponerse en ejecución, sino después de que se implanta en la esfera material a través de los obstáculos de la práctica y llega a ser parte y planta vividera en el jardín de la Iglesia.

 

 Por ejemplo: un cuadro queda definitivo cuando lo firma el pintor; pero una forma de vida espiritual que se pretende llevar a la conducta de cada día, debe adaptarse a las circunstancias personales, de la época y del lugar, siguiendo la interpretación hecha del propósito del fundador. Así, los franciscanos ampliaron, en los años posteriores al Concilio Vaticano II, la norma básica de la pobreza de San Francisco de Asís, al insistir menos en la privación de los bienes materiales y mucho más en la total disponibilidad de toda su persona ante las necesidades de la Iglesia que se presenten en cualquier época y lugar.

  

3.- Los silencios del fundador.

 

Trelles usó de cuatro tipos de silencios:

 

a)   El silencio selectivo: no hacía mención de ciertas cosas obvias en su contexto social o insoslayables en su posición profesional; en los actos de culto, hombres y mujeres se mantenían separados o no participaban las mujeres.

 

b)   El silencio sugerente: expresaba su pensamiento mediante la selección y colocación sucesiva de los artículos o temas publicados en La Lámpara del Santuario, especialmente cuando tenía que tratar alguno que le disgustaba, pero no podía dejar de hacerlo por las reglas sociales.

 

c)   El silencio revelador: expresaba su posición doctrinal y afectiva sobre una cuestión mediante el recurso de seleccionar los textos de un autor dirigidos a personas diferentes y citarlos yuxtapuestos en la forma adecuada, para poner en evidencia un aspecto concreto, sin añadir nada de su parte o diciendo en otro artículo próximo doctrinas oficiales que lo desautorizaban indirectamente; así lo hizo, en ocasiones, con las notas de inserción obligada por el censor.

 

d)  El silencio dialéctico: ofreciendo al lector los puntos de vista suyos y los del contrario yuxtapuestos; mediante la colaboración de otros autores, incluso, redactando él dos artículos contrapuestos: repitiendo la creencia en lo imprevisible de la condenación propia en uno y recordando en otro que “Jesús permanece en el sagrario en constante amor, pese a la ingratitud nuestra.

 

4.- El Fundador y su fundación.

 

Recordemos que se llama fundador al creador de una asociación, dándole unas rentas, unos motivos para obrar o unos fines, o unos estatutos para comportarse y desarrollarse y subsistir. Se llama vinculación a la relación genética del fundador y su obra: el fundador debe a su obra tutela y la obra debe a su fundador el cumplimiento de los estatutos para asegurar su viabilidad.

 

Trelles procedió en todas sus obras con un estricto criterio de fundación progresiva: siempre construyó sobre lo ya hecho en aquella vía. Así ocurrió con la que podemos considerar refundación del Culto Continuo y de la cuarta Sección del Centro Eucarístico con Las Camareras de Jesús Sacramentado.

 

 

 

- El Centro Eucarístico

 

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