Sumario

 

Prefacio

 

Crónica eucarística

 

Reflexión de Trelles

 

Nuestra reflexión

 

Propósito

 

Las raíces de la AN

 

Conclusión

 

 

 

 

INDICE

 

PORTAL

 

Contactar:

 

pastorteresa@gmail.com

 

 

 

 

 

LUIS    DE TRELLES
 
SANTO Y APÓSTOL, TEÓLOGO Y TROVADOR DE JESÚS SACRAMENTADO
 

EN BUSCA DE LAS RAÍCES DE LA ADORACIÓN NOCTURNA EN ESPAÑA


 

 

            

 

Prefacio

 

La espiritualidad de Trelles” es el primero de los publicados por José Pastor y Mª Teresa Tuñas, coautores significados de esta Web. En él se hace un estudio interno, psicológico, del egregio, y para los adoradores, santo Fundador de la Adoración Nocturna en España.

 

En el capítulo de agradecimientos desgranan la génesis del libro. Llama poderosamente la atención lo que sigue: “en 1994, en León, [durante el curso de verano celebrado en ese año], experimentamos una profunda angustia al oír que el profesor Abol-Brasón decía que el porvenir de la A.N. se hallaba abocado a la extinción por desnaturalización de su espiritualidad”. Al parecer, “la desnaturalización de la espiritualidad de la AN” según el ponente, provenía de la incorporación de la mujer a la AN.

 

Basta leer los escritos de Trelles para darse cuenta que esa hipótesis es falaz. Su preocupación por incorporar a la mujer a la Adoración Nocturna es paradigmática además de premonitoria. Ahí está una de sus fundaciones: “Las Camareras de JS”, máxima posibilidad, en aquellos tiempos, de que la mujer se incorpore a la tarea adoradora.

 

Trelles, en sus escritos, va desgranando, en su extremo amor a Jesús Sacramentado, el espíritu que debe animar al adorador nocturno: la humildad, el silencio, el recogimiento….. plasmado en lo que él llama: virtudes eucarísticas.

 

Ese espíritu lo describe muy bien Trelles en su Crónica eucarística” (LS 1889 p. 277 y siguientes). [NOTA ACLARATORIA. Si pica en el enlace para llegar a la información, sea paciente. En menos de un minuto le aparecerá el archivo del año en zip. Al desplegarlo puede buscar el archivo que contiene la página citada. Picando en ella le llevará a su expresión facsímile que podrá leer a satisfacción]

 

En ella vuelca, con magistrales palabras, los sentimientos que generan en lo más profundo de su ser la decepcionante noticia cuyo texto transcribe. En su reflexión consecuente, se manifiesta su carácter  de jurista apelando a los artículos del reglamento vigente; en él se marcan las reglas necesarias para el desarrollo de los fines de la Asociación.  Su extenso conocimiento de las Escrituras le permite extraer las frases más apropiadas que sustenten y apoyen las suyas. Se trata, por tanto, de una profunda reflexión en la que expresa todo el fundamento y razón de ser de la Adoración Nocturna. En su incumplimiento está la posible desnaturalización de la Adoración Nocturna y potencial causa de su extinción al decir del ponente.

 

Para conocimiento de los lectores se reproduce el texto en su integridad.

 

Leemos en un periódico religioso de Madrid, que lo toma del diario de Alicante que tiene por título el Alicantino, lo que sigue: LA ADORACIÓN NOCTURNA EN ALICANTE.

 

Como habíamos anunciado, el domingo próximo pasado se celebró en la Iglesia de Santa María, por los socios de la Vela Nocturna el primer aniversario de su fundación en esta capital.

 

A las diez en punto de la noche del sábado se manifestó a Su Divina Majestad ante unos 80 adoradores que, postrados ante Jesús Sacramentado ofrecieron inmediatamente la salutación y oraciones de reglamento.

 

Bien quisiéramos poder expresar la impresión que en nosotros produjo ver en aquel número de fervientes adoradores, pertenecientes en su mayor parte a las clases más modestas, la fe y la alegría con que desprendiéndose de sí mismos y de sus personales aficiones, con ese heroísmo que solo existe en nuestra sacrosanta religión pedían por la Iglesia y su Romano Pontífice, y por cuantas intenciones nos manda pedir, y muy especialmente por todos los agonizantes de aquella noche, para que Dios por su infinita misericordia, compadeciéndose de ellos, les lavase con su preciosísima Sangre. Al oír repetir en todas las horas de la noche la oración de desagravio por todos los desprecios, ultrajes y ofensas que constantemente que está tolerando Jesús en el Santísimo Sacramento, y recitar el rezo divino, no podíamos por menos de admirar la sublimidad de la obra y transportarnos con la imaginación a los primeros siglos de la Iglesia en que los cristianos tenían que encerrarse en las catacumbas a practicar sus cultos, y ver, que si bien materialmente en estos tiempos no sufrimos aquellas persecuciones tan sangrientas no son menores las que por la calumnia se levantan a todos los que el mayor delito que tenemos es el ser verdaderos católicos, y por lo tanto sumisos en un todo a la autoridad de la Iglesia. Si realmente son conmovedores todos y cada uno de los actos realizados en las vigilias de la adoración nocturna, no debemos callar en modo alguno la tierna y agradable impresión que nos produjo a las cuatro de la mañana el solemne acto de recibir todos los socios la sagrada comunión, siendo esto final de las vigilias ordinarias.

 

A las cuatro y cuarto de la mañana se abrió la iglesia, y bien pronto se llenó de fieles que ansiosos deseaban unir sus oraciones a las que sin interrupción durante toda la noche se estaban ofreciendo al Santísimo Sacramento.

 

Las horas de prima y tercia cantadas con acompañamiento de órgano a las cinco y ocho y media respectivamente, fueron muy solemnes oficiando en ellas, así como en la Misa el virtuoso Director espiritual de la Asociación y cura propio de Santa María don José Orts.

 

Terminada la Tercia se celebró la Misa mayor a gran orquesta por la capilla de música de San Nicolás ejecutando la misma música del Santísimo Sacramento  que anualmente se canta en la colegiata el día del Corpus Cristi. El sermón que predicó el canónigo Dr. Don José María Mirete, fue elocuentísimo, y en extremo conmovedor; después de un brillante exordio, desarrolló con el talento que le es propio y su gran celo quienes son los adoradores, a quien adoran y cuando adoran, manifestando la sublimidad de esta obra de expiación, y recomendando la constancia en asistir a las vigilias, y el gran celo y amor por la gloria y el culto de Jesús Sacramentado.

 

Concluida la Misa, se hizo una solemne Procesión de Reserva, cantándose por la orquesta varios motetes así como el Te Deum al llegar la procesión al altar mayor, concluyéndose todo con la bendición del Santísimo Sacramento. A.M.D.G”.

 

Hasta aquí el texto del periódico. Lo que sigue es la observación del propio Trelles, quien escribe:

 

“No podemos omitir algunas reflexiones que se pueden compendiar en aquella frase de San Pablo in hoc non laudo. ['En esto no os alabo'. 1 Cor 11, 22]

 

El artículo 9º de los Estatutos del Centro, hoy vigente, dice así: ‘El Centro Eucarístico se promete evitar, cuanto esté en su mano, toda exhibición pública de su existencia, salvo las relaciones con los venerables Prelados de la Iglesia, y con las sociedades análogas de España y del extranjero, puesto que la vida del Centro Eucarístico debe estar escondida en Jesucristo  y por Jesucristo en Dios, mirándose los asociados como humildes servidores y criados indignos e insignificantes del Sagrario, no asistiendo, por lo tanto, en corporación y representación a funciones públicas ni comuniones generales, ni fiestas religiosas, pero celebrarán privadamente algunos días de retiro, etc., etc.

 

Basta leer este artículo para comprender que la función de Alicante, toda ella fue extra-reglamentaria, recibiendo los que la promovieron la recompensa que buscaban, sin duda, la pública alabanza, el elogio ruidoso y el aplauso público que desde el púlpito dieron a los veladores, que, como dice el Evangelio receperunt mercedem suan  ['Ya recibieron su recompensa' (Mt, 6, 5)] ¿Qué más quieren? Permita Dios que esto no perjudique a la obra, pues va de frente contra sus preceptos.

 

El Evangelio distingue claramente las obras buenas que han de dar gloria con su ostentación al Padre Celestial, de las limosnas y la oración, que por su condición han de ser secretas. Así lo atestigua el capítulo VI de San Mateo, en donde literalmente manifiesta el Divino Salvador que no se hagan las obras de justicia delante de los hombres para ser vistos y alabados de ellas, pues de otra manera no tendrán recompensa cerca de Nuestro Padre, que está en los cielos. Continúa hablando el Señor de la limosna que ha de ser dada por la diestra sin que se entere la mano izquierda…..A seguida añade: ‘Cuando oréis, no seáis como los hipócritas que oran públicamente  en las Sinagogas y en las plazas para ser vistos de los hombres, pues, os aseguro, que aquellos ya recibieron la recompensa. Tú, empero, cuando ores, entra en tu aposento y cerrada la puerta ora escondidamente a tu Padre Celestial. Tu Padre que te ve en lo recóndito, te lo recompensará.

 

En este espíritu y en el de San Pablo, citado literalmente en el artículo 9º, se ha fundado la adoración interna al Santísimo Sacramento, como obra de oración, de expiación, de desagravio, que pierde su aroma entregada a la alabanza de los hombres.

 

Nuestros consocios de Alicante, guiados según creemos por un individuo del Centro de Madrid y coautor de la reforma, estaban ganosos de encomio y alabanzas y no pudieron resistir a la tentación, de exhibirse, de asistir a funciones públicas de lucir los ochenta socios, y tal vez de velar de noche con puerta abierta. Sea enhorabuena, diremos, pero esa no es nuestra obra; eso es culto público, esplendor, ruido, música, gran sermón, pública procesión, gran solemnidad, y recibir elogios, alabanzas, plácemes y aplausos.

 

Es la vez primera que se conculca y viola abiertamente la prohibición reglamentaria.

 

Nos entristece pensar que esto será muy pronto la obra que este pobre periódico fundó y propagó con licencia y bendición de los prelados de España en número de 25.

 

No podemos menos de aconsejar a las demás secciones de adoradores de España que no sigan el ejemplo de los de Alicante, y no dudamos prometerles con las palabras de Jesucristo una gran remuneración y premio, pues literalmente lo anuncia el Evangelio Pater tuus qui vidit te in abscondito, reddet tibi. ['Y tu padre que ve en lo secreto te recompensará' (Mt, 6, 6)]

 

La alternativa está a la vista en las frases citadas, Hay que optar entre la alabanza y el elogio, exhibiéndose, o la recompensa secreta y callada, pero valiosa del Padre Celestial.

 

Así plantea el problema el Santo Evangelio. Podemos decir a nuestros hermanos de todas partes: Elegid.

 

BENDITO Y ALABADO SEA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR”.

 

Nuestra reflexión 

 

En la fecha en que Trelles publica esta crónica ha sido desposeído de su cargo en la Dirección del Centro Eucarístico de Madrid debido a las tensiones existentes entre liberales y tradicionalistas. Trelles, con la humildad que le caracterizaba, aconsejó que "siguieran unidos en el Centro Eucarístico, sin separarse del mismo en cuanto a la organización; y que obedecieran en cada diócesis las indicaciones de sus respectivos obispos en cuanto a la aplicación de las reformas litúrgicas de la adoración nocturna que la nueva dirección del Centro comenzó a impulsar".

 

"La Lámpara del Santuario siguió siendo motivo de conflictos, porque el censor religioso doctrinal nombrado por el obispo de Madrid doctor SANCHA estorbaba la publicación mensual retrasando el nihil obstat.


Para evitar tales roces, unos meses más tarde, el 22.03.1890, don Luis trasladó el domicilio legal de La Lámpara del Santuario a Zamora, con cuyo obispo doctor BELESTÁ sintonizaba personalmente sin ningún problema, encargándole que después de su muerte procurara la reunificación. Y así amortiguó el siervo de Dios cuanto pudo la división de la Adoración Nocturna en España en un momento en que todo el catolicismo español estuvo dividido. Por todos estos motivos, los últimos años de la vida en la tierra del siervo de Dios fueron bastante acibarados"
. (
Luis de Trelles un laico testigo de la fe. Pág
13. Madrid 2009. CEU ediciones)

 

Se ve con claridad meridiana que Trelles, en sus últimos años de vida, cuando debía de haber sido de reposada felicidad, sufrió la tortura de la incomprensión de sus consocios más próximos. Probablemente fuera Juan de Montalvo, personaje decisivo en el arranque de la primera vigilia y empuje de las secciones quien se distanció de los postulados de Trelles para la Adoración Nocturna. Con caridad cristiana soportó, no solo la ingratitud, sino que recomendó a los que le seguían en sus principios la permanencia en la Asociación y la obediencia a las disposiciones de su obispo.

 

Parte del espíritu que Trelles infundió en la Adoración Nocturna de España se dispersó en el deseo exhibidor de aquellos asociados que rechazaban el silencio, el recogimiento y el humilde ocultamiento, cuya muestra se  refleja en la crónica de Alicante.

 

A su muerte, la Lámpara del Santuario, en la llamada 2ª época, tuvo una vida efímera. Los intentos posteriores de reanimarla dieron magro fruto. La llamada 3ª época arrancó en Octubre de 2001 por la ANE de Madrid y cerró con el número 33. El último publicado de Diciembre de 2009. Es de suponer que su falta de permanencia pudiera ser debido a la carencia  de ese espíritu vivificador que desde su arraigada fe le imprimía su Fundador. En el mes de Julio de 2015, arranca la 4ª época con el nº 0. Esperemos que este nuevo intento de "resurrección" de la LS, sepa imbuirse del espíritu que guió a Trelles cuando la inició, y mantuvo mientras vivió, y desearle larga y provechosa vida, sobre todo por el provecho espiritual de sus lectores.

 

Propósito:

 

Probablemente esté en las  palabras secas pero certeras, por lo proféticas, al presentir la transformación de la AN, en la ANE, la clave de su decadencia, y no la que entreveraba Abol-Brasón, ponente en los cursos de verano de 1994 celebrados en León, que abocaba a la extinción de la Asociación por desnaturalización de su espiritualidad, desnaturalización que se asentaba en la incorporación de la mujer a la AN.   

 

Al hilo de lo que antecede merecería la pena reflexionar sobre la ANE actual y compararla con la soñada por nuestro Venerable Fundador. En el comentario que Trelles hace sobre el aniversario de Alicante. En sus escritos, discursos, cartas.... hay doctrina y fundamento  suficiente que invitan a la tarea de buscar las raíces en la que nuestro Venerable Fundador se asentó. A esa búsqueda vamos a dedicar lo que sigue:

 

Las raíces de la Adoración Nocturna en España

 

Como queda recogido en su biografía, en 1862, nuestro Venerable fundador,  conoce en París la Adoración Nocturna y participa en sus vigilias. Previamente, en 1858, funda en Viveiro la conferencia de San Vicente de Paúl asociación caritativa de ayuda a los necesitados. Desengañado de la política llega al convencimiento de que sólo la oración puede salvar al mundo. Antes de esa fecha, Don Luis formaba parte de los coros de la Asociación del Culto Continuo.

 

La participación activa de Trelles dota a la asociación de su impronta sistemática. Organiza el recuento de los coros para que concurran las diversas listas en numeración correlativa y  conocer de forma fidedigna el número de asociados. Asimismo mejora la comunicación con ellos. Para facilitar la difusión de la obra concibe y funda "La lámpara del Santuario" como "Órgano de la Asociación del Culto Continuo del Stmo. Sacramento", cuyo primer número vio la luz en Enero de 1870 continuando bajo su dirección, ininterrumpidamente, hasta su fallecimiento en Junio de 1891. Lo que vino después sin el alma de Don Luis, no es significativo para el propósito de encontrar las raíces de la Adoración Nocturna, quizá sí para sacar conclusiones de la comparación entre ambas situaciones.

 

La estructura de la Lámpara del Santuario permite facilitar la información sobre la Eucaristía y todo aquello que promueva el amor por Ella. No olvida el aspecto formativo y va desgranando sin aparente importancia una fecunda dirección espiritual. Los abundantes suscriptores así lo reconocen. Esa impronta la manifiesta en su primer número. Oigámosle:

El título que hemos adoptado es modesto, pero significativo.

La luz tibia de la lámpara eucarística arde silenciosa, humilde y viva en las tinieblas de la noche, atestiguando la fe de quien le da alimento y la mano amiga del pobre acólito que la encendió.

Puede decirse que aquella luz es el único testigo que puede atestiguar, en aquellas horas, que el Dios omnipotente, que no tiene límite en su poder, ni en la extensión, ni en la sabiduría ni en el amor, se dejó encerrar dentro de algunas tablas, tal vez carcomidas por la acción del tiempo, y bajo llave que el hombre guarda...

El amor le trajo de su eternidad en busca de la oveja perdida, dejando en el cielo las noventa y nueve, como interpreta san Gregorio el Evangelio del Buen Pastor, y su bondad ha querido, en su vida eucarística, darnos el ejemplo de todas las virtudes.

Allí pasa S. D. M las noches en místico silencio, sin oír ni una palabra, ni una oración, ni una muestra del amor que vino a buscar con tantos sacrificios y fatigas.

En los días que no hay obligación de ir a la iglesia, apenas le rodean algunas pobres almas devotas, que le van a dar culto por algunos minutos, y muy pocas a recibirle con frecuencia, a Él, que tanto desea comunicarse y cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres.

Los modestos y reverentes redactores de esta Revista mensual se proponen, con el favor de Dios, encender esta pobre luz que la gracia del mismo Señor les permitirá alimentar con sus adorables inspiraciones, para que, vista de sus hermanos más distraídos, y no menos creyentes, se acuerden de aquel amor inefable que se oculta en el sagrario, bajo piadosas y falsas apariencias de pan, por tal de ponerse en misericordiosa relación con su miserable e ingrata criatura.

La Lámpara del Santuario viene a llenar un vacío entre tantas publicaciones devotas, y a ofrecer un medio de mutuo entendimiento y de lectura común a una sociedad espiritual que reúne casi  200.000 afiliados y que contribuye a la gloria de Dios de una manera especial, comulgando una vez al mes, en un espíritu de unidad y de compensación de los ultrajes que recibe Jesús en su adorable sacramento,

Esta pobre publicación no encierra, gracias a Dios, ningún pensamiento de especulación, ninguna idea de interés humano para sus fundadores y redactores, completamente gratuitos.

Sus beneficios, si los hubiese, serán para la finalidad eucarística, es decir, primero para patentes y hojas de Culto Continuo, y luego después para promover la propagación de fervorines de esta devoción, hojas sueltas adecuadas a la preparación y gracias de la comunión, la reproducción de obras de esta especialidad, antiguas y modernas, encaminadas a la frecuencia de los Santos Sacramentos, para ayudar la traducción de las que aparezcan en otro idioma y, en fin, para todo lo que conduzca a generalizar el uso fervoroso de la Eucaristía y su adoración de día y de noche, a lo menos en espíritu.

Con el fin de responder y atestiguar con la publicidad la inversión del remanente, de los indispensables gastos, y la fidelidad con que se cumple el propósito, se publicará el número de suscriptores, los gastos de impresión, de papel, de administración, de repartidores, de correo y demás que se ocasionen, y se dirá en qué se invierte el saldo que resulte en el orden que va explicado.

De este modo, puede decirse que los fundadores no son propietarios, sino administradores vitalicios de esta Revista, cuya verdadera propiedad y beneficios son del mismo culto eucarístico, sin preferencia alguna por parte de los abonados, que elevándose sobre ideas vulgares de interés, ni aun devoto, deben congratularse de contribuir a la propaganda en la exigua proporción de su donativo, de la devoción más tierna y provechosa que posee la Santa Madre Iglesia Católica, cuyo riquísimo tesoro es el Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de su Esposo amante.

Cuanto menos favorables sean los tiempos, para esta obra que emprendemos; cuanto más indignos sean los obreros, y pueden serlo todos los que quieran, si se someten al criterio de la redacción, tanto más brillará el poder de Aquél en quien todo lo podemos en lo que a su gloria atañe y pertenece. De Aquél de quien desciende todo bien óptimo y todo don perfecto, ya que dicho está que a nada convienen estos epítetos, como al don y al bien que la Sagrada Eucaristía contiene real y efectivamente.

Sólo nos resta implorar la oración, aun más que el tributo de nuestros lectores, para que todos podamos alcanzar la merced de cooperar, cada cual en su esfera a esta modesta, pero excelente obra, que tiene la alta aspiración de perpetuar un Centro Eucarístico que ya cuenta con tantos asociados y que, si vive lo que su finalidad, llegará al fin del mundo, porque la promesa divina no puede faltar y el Evangelio nos ofrece que Dios estará con nosotros en las sagradas formas hasta la consumación de los siglos.

Quiera el Señor escuchar y hacer eficaces nuestros votos, para su mayor honra y gloria y para la edificación de nuestros hermanos en la fe católica. (LS 1870 p. 5 y siguientes).

La mera lectura del texto original de Trelles libera de cualquier otra consideración.

En ese mismo número Don Luis escribe sobre las “Maravillas de la sagrada Eucaristía”, “La esperanza de la conversión del mundo por la Eucaristía”, “Noticia del origen y estado de la Asociación del Culto Continuo”, donde relata la historia de su fundación. Para corroborar lo dicho más arriba de la meticulosidad sistemática de Trelles, se transcribe el texto con que remata el artículo:

 

"Al fallecimiento del Sr. Zamora se habían distribuido por él los coros hasta el 6.170 inclusive, que alcanzan hasta la patente 191.270 y en Madrid se estaba cubriendo el coro 5.440, cuyas patentes corresponden al número 168.640.

 

Desde aquella fecha, se cubrieron coros en Madrid hasta el número de coro 5.843 con que se finalizó el año, alcanzando al número de patentes 181, 154.

En el presente año de 1870, se han repartido las patentes y coros que a continuación se expresan:

En Granada doce coros del 5.844 al 5.855.

Cuatro coros en Orense y partido de Tribes 5.856 al 5.858.

Cuatro coros en Murcia, desde el 5860 al 5.863.

Cinco coros en Ciudad-Real, del 5.864 al 5.868.

Cuatro coros en Palencia, del 5.869 al 5.872.

La última patente repartida alcanza al número 182.032, en Madrid y al número 191.270 en Granada.

Una vez llenos los 118 coros que faltan en Madrid para enlazar con la numeración de Granada, seguirá el número correspondiente de coros y patentes en que lo dejó el fundador.

Inútil es añadir que serán enviados gratuitamente los coros que se pidan a la administración del periódico o a la secretaría general de Culto Continuo, sin más señas".

Obsérvese que en el primer número de la revista pasa a informar del progreso de la Asociación del Culto Continuo manifiesto en el incremento del número de asociados y su distribución en toda la nación. Eso es especialmente confortador porque, cada asociado que lee la revista, ve fortalecido su compromiso mensual de comulgar una vez al mes, se une al de otros consocios con similar espíritu. Su oración no es algo aislado. Concurre en comunión con otros sostenidos por la fe común en el Santísimo Sacramento.  

Concluye el primer número  de la Lámpara con su "Crónica eucarística" en la que da cuenta de diversas noticias, eventos, etc., relacionados con la Eucaristía y alguna otra que pudiera interesar a sus lectores.

 

Que en su mente bullía la idea de la Adoración Nocturna en España, lo prueba el segundo número de la Lámpara del Santuario, Febrero de 1970 en cuya página 58 reseña: "La Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento". Por su importancia. Por su poder de convencimiento se transcribe el texto íntegro:

 

"Dos medios tiene el hombre de participar de los dones supremos que atesora la Sagrada Eucaristía. Estos medios son la adoración y la comunión. Dios quiso quedarse con nosotros bajo las especies consagradas. La adoración debía ser perpetua, porque lo menos que el católico puede hacer por su Dios es permanecer con Él y rendirle tributo de amor y pleito-homenaje de sumisión.

Pero es tan débil nuestra voluntad y tan escasa nuestra correspondencia con quien por nosotros se entregó y se dio todo, que apenas si la Humanidad solidariamente se puede distribuir el tiempo para adorar a su Dios.

La adoración nocturna o diurna, temporal o perpetua, paga una deuda de amor y de reconocimiento.

No hay que añadir que esta idea entra en el círculo de nuestro asunto y que iremos aportando trabajos de nuestros colaboradores para llamar la atención acerca de las diversas formas de adoración y comunión, por tal de ayudar a nuestros compatriotas en la vía del amor a la Santa Eucaristía y en el conocimiento de los medios de progresar en aquel purísimo afecto que, conseguido, produce y simboliza la perfección cristiana.

Es tan inmenso el asunto como inaccesible a nuestra pluma, a lo menos de una manera completa; pero, en cierto grado, es de fe que podemos y que debemos procurar acomodarnos al modelo y darle, en la medida de la gracia que su Divina Majestad nos otorga, los pensamientos de la mente y los latidos de nuestro pobre corazón.

Volviendo al asunto, comenzaremos a insertar en el presente número una luminosa Memoria leída en la Asociación de la Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento que hay en París y con alguno de cuyos más célebres fundadores tenemos amistad.

Nos será permitido esperar que nuestro país imitará, Dios mediante, los ejemplos que allí se nos dan y que no ha de haber apenas uno de los lectores que, al leer esta Memoria, no se proponga contribuir por su parte a tan buen fin, en la escala y proporción de sus medios, y que, cuando menos, lo deseará y pedirá al Señor para su mayor gloria y nuestra espiritual utilidad.

Para que nuestros lectores puedan conocer esta grande y piadosísima Obra católica, creemos lo mejor darles traducida la citada Memoria, leída en la Junta General que tuvieron los Asociados de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento, el 30 de mayo de 1869, en la iglesia de santo Tomás de Aquino de París".

Por su carácter premonitorio merece la pena resaltar los siguientes pensamientos de Don Luis extraídos del texto anterior: "No hay que añadir que esta idea entra en el círculo de nuestro asunto" y también este otro que manifiesta el convencimiento de que más pronto que tarde la Adoración Nocturna será un hecho en España "Nos será permitido esperar que nuestro país imitará, Dios mediante, los ejemplos que allí se nos dan y que no ha de haber apenas uno de los lectores que, al leer esta Memoria, no se proponga contribuir por su parte a tan buen fin, en la escala y proporción de sus medios, y que, cuando menos, lo deseará y pedirá al Señor para su mayor gloria y nuestra espiritual utilidad". Este artículo está inconcluso. Prefiere por su extensión fraccionarlo y publicar posteriormente la segunda parte que lo hará en el número de marzo. Ir

 

En este mismo número sigue dando cuenta de  "La asociación espiritual del Culto Continuo" rindiendo cuentas del incremento del número de asociados, coros que se crean y patentes que se distribuyen. Introduce las "Virtudes eucarísticas" que desgranará en sucesivos números y cuyos textos y glosas pueden verse en el enlace.

 

Que las "Virtudes eucarísticas" encierran los sentimientos más profundos de los proyectos que Trelles lleva en su corazón y su mente, lo prueba el tercer número de la Lámpara del Santuario que inicia con "Mansedumbre" (Pág. 81). Léase con atención. Medítese y se comprobará la honda espiritualidad de un santo que ama a Jesús en la Eucaristía.

 

El artículo que sigue lo intitula: "JESÚS ORANDO EN EL HUERTO Y EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO" [LS pág. 84 y sig.]. Como está próxima la Semana Santa tiene presente tan magno acontecimiento para el cristiano y reflexiona sobre el principio de la Pasión y Muerte del Señor: "La Oración en Getsemaní" y se detiene en aquellas agónicas palabras: "Padre, si es posible, pasad de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la vuestra" y le da vueltas a "si es posible" y a "este cáliz" intentando explicar y explicarse tan singular misterio.

 

Concluye este artículo con palabras que podemos considerar como una oración que elevada al Sumo Hacedor nos reconforte y fortalezca. Estas son: "Iluminad, Señor, nuestra alma con la divina gracia para que descubra a su resplandor a Jesús Sacramentado. impetrando de su Padre piedad y misericordia, gracia y perdón para el género humano, asistencia y favor para levantarse de la culpa y seguir por la estrecha vía de los mandamientos a las eternas felicidades".

 

Introduce como artículo: "PLÁTICA PARA UNA MISA DE COMUNIÓN", de Manuel Velasco y Ulloa  extremadamente significativo. En él habla el autor de la disposición que ha de tener el comulgante para acercarse al banquete eucarístico. La fe es imprescindible, sin ella, sin creer firmemente que en la Hostia Consagrada está verdadera y sustancialmente el mismo Cristo que ocupó el seno de María, discurrió por Judea, sufrió pasión y muerte y resucitó al tercer día. Sin la fe de los apóstoles que radica en el Credo, la comunión carece de sentido.

 

La fe necesaria exige la limpieza del alma para recibirlo. A ellas debe asociarse la humildad con que se recibe expresada certeramente en aquella jaculatoria derivada de la manifestación del centurión: "Señor yo no soy digno ni merezco que vuestra Divina Majestad entre en mi pobre morada, más decid una sola palabra y mi alma quedará salva y perdonada". Concluye el artículo con el Confiteor Deo Omnipotenti....

 

Como puede apreciarse, Trelles recibe con agrado y publica aquellos artículos que se acomodan al propósito de la revista como éste que comentamos y el siguiente:  "DOCTRINA DE LOS SANTOS PADRES ESPAÑOLES. ACERCA DE LA SAGRADA EUCARISTÍA. SAN ISIDORO" de Vicente de la Fuente quien se apoya en las "Etimologías" y "Oficios eclesiásticos", para componer su interesante artículo.

 

 La Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento, segunda parte y conclusión del artículo de Enero. En esta segunda parte-conclusión, expone las vicisitudes que en Italia padece la Adoración Nocturna y la persecución a sus dirigentes. Después de discurrir por las distintas ciudades italianas en las que de una u otra forma se adora a la Eucaristía escribe: "Antes de dejar las naciones meridionales vamos a decir algo de España" y a continuación desgrana su preocupación por cuanto "Todas las tentativas que hasta ahora se hicieron para introducir nuestra obra han fracasado" y va dando cuenta de lo que al respecto acontece en los distintos países de Europa y de América.

 

Continúa con unos versos al Corpus Cristi, Milagros del Santísimo sacramento y concluye el número con "La Sagrada comunión" de Monseñor Segur continuación de lo publicado en los dos números anteriores con los que pretende llevar al ánimo del comulgante que la disposición con que se debe acercar al Divino Manjar no puede extremarse que sus exigencias nuble de tal manera la conciencia que el efecto sea contrario e impida la comunión. Para ver los textos, Ver enlace.

 

No es necesario continuar con los textos de los sucesivos números que el lector curioso puede encontrar, en edición facsímile, en este enlace. En ellos puede recrearse en los originales o bien recurrir a los transcritos en esta Web en "Librería gratuita de Trelles".

 

 

 

Dicho lo cual volvamos de nuevo a La espiritualidad de Trelles”, obra manifiestamente recomendable e inicio de esta página, en cuya presentación el Dr. Puy se expresa de esta manera: "libro para meditar (incluso ante el Sagrario) porque toca puntos delicados de conciencia sobre los que no hay concordancia entre quienes se ocupan de Trelles o de temas de espiritualidad en general. Ni conviene que la haya... El problema más delicado de todos los que aquí se abordan... es el de la opción pastoral entre un adoracionismo comunitario retirado, de pequeño grupo, intimista,  y [otro] masivo, voceado y publicitado. [Los autores] hacen su apuesta por la vía recatada...

 

Están en su derecho y no ofenden a nadie.....en cambio, pueden hacer mucho bien... [y] demuestran, en todo caso, con bastante solidez, que esa fue la opción de Trelles, cuando la jerarquía [católica] española comenzó a preferir la opción publicista... Es una cuestión eterna: cada católico actual tiene que inferir sus propias conclusiones sobre los actos y comunidades en que participa o en los que se abstiene, y tiene que desenvolver su propia espiritualidad y también su acción eclesial responsablemente”.

 

Es en esos párrafos donde se encuentra el fundamento de la AN de Trelles y su desnaturalización al transformarse en la ANE cuyo proceso comienza con  su destitución como presidente del Centro Eucarístico de Madrid. Son dos formas de entender la adoración a la eucaristía.  La de Trelles, recatada, basada en “un adoracionismo comunitario retirado, de pequeño grupo, intimista,” y la divulgación de su existencia sin alharacas no “masivo, voceado y publicitado” y el otro, vocinglero con pompa y boato, amante de los aglomeraciones multitudinarias. Uno, cual como Trelles prefería y exigía: acudir a las procesiones del Corpus a título individual y no institucional y otro acompañando en grupo numeroso a la Custodia alrededor de la carroza que transporta a la Eucaristía. Uno que defendía el silencio y el recogimiento, la oración oficial de la Iglesia y la media hora de meditación, imprescindible para el encuentro del alma adoradora con Jesús Sacramentado, en contraposición con la otra más superficial que incluso quiere suprimir la media hora de meditación personal por fastidiosa e inútil.

 

En carta a las Camareras de Zaragoza cuyo fragmento se reproduce en (LS 1884, pag. 19-21) escribe: "Queremos el don secreto, íntimo, al corazón de Jesucristo, sin el aplauso de los hombres ni la aprobación aún de los mismos devotos".

 

La huella que Don Luis dejó en los adoradores, sobre todo los de fuera de la influencia del Centro Eucarístico de Madrid y sus nuevos dirigentes fue honda y perseverante. Basta saber que cuando se pretende celebrar el Centenario de su muerte recabando información del "desconocido" Fundador de la Adoración Nocturna en España, aparecen documentos e información de todo tipo que los propios adoradores conservaron como reliquias. Es esa huella profunda la que mantiene viva esta Asociación después de 138 años de su fundación.

 

La Adoración Nocturna nacida en Roma y fundada en París  por el judío converso  Hermann Cohen, donde Trelles se inspiró, habiendo sido floreciente, ya no existe. La que sigue viva en el mundo mantiene el carisma que Trelles le infundió, y caracterizó, como algo distinto de las matrices. La inclusión, contra toda presión para que se suprimiera, de la media hora de oración personal, a cuya preparación Don Luis dedicó abundantes páginas de la Lámpara del Santuario, es el nudo gordiano que ata con firmeza la Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento. Romperlo sería su fin.

 

Las sucesivas "podas" al tiempo de adoración de los turnos, bien por pereza o desinterés relativista, falta de apoyo de los párrocos en la oferta de las iglesias para su celebración,  traslado a horas vespertinas, o muchas otras, cercenan los pilares básicos donde se asienta la Adoración Nocturna que en España fundó el Venerable Luis de Trelles. Volver a esas raíces, o al menos mantener las cinco horas reglamentarias llenando de contenido espiritual trellesiano las dos de espera en los relevos de los turnos de vela ¿Haría florecer con fuerza, y conservar, nuestra Asociación? Es posible. A tal efecto merece la pena recordar el tiempo de las vigilas de aquellos entonces: "A las diez principia la vela y concluye a las cinco, y en invierno a las seis y entonces comulgan y oyen misa los adoradores....todos los socios acuden entre nueve y diez y no se van hasta que concluye la vela y comunión". (LS 1883 pag. 423 seis años después de celebrada la primera vigilia). Es evidente que los tiempos son distintos, sin embargo, el espíritu nocturno de nuestra asociación no debe quebrantarse. Si se hace será una actividad piadosa, incluso adoradora de la Eucaristía, pero no forma parte de la Institución fundada por el Venerable Luis de Trelles. 

 

Por todo lo anterior se deduce que Trelles no era partidario de una Adoración Nocturna a "campana tañida", sino otra silenciosa y recatada que fuera creciendo por incorporación paulatina de sus socios. Esa idea chocaba frontalmente con un grupo comandado quizá por Montalvo con la aquiescencia de cierta jerarquía más amante de alharacas festivaleras. Los principios de la AN que inspiraron a Trelles fueron sustituidos por la combinación ecléctica que la ANE adoptó y se sigue en la actualidad. La edad media de los asociados es muy alta razón por la cual los turnos se debilitan bien por la enfermedad o por la muerte sin que haya incorporaciones suficientes que al menos prevengan la tasa de mantenimiento.

 

¿Qué hacer?

 

El pensamiento de Trelles transcrito más arriba puede probar la tesis del profesor Abol-Brasón, no por la incorporación de la mujer a la AN, no, sino por la desnaturalización de la espiritualidad de la AN” infundida por Trelles, que la llevará a su extinción. Sin embargo, con esa espiritualidad se ha mantenido durante 140 años soportando y superando toda suerte de vicisitudes. Luego la causa debe ser otra ¿Cual? Intentemos una respuesta:

 

Me ha tomado largo tiempo reflexionar sobre la pregunta: ¿Cual puede ser la causa de que la Adoración Nocturna, cuya espiritualidad no coincide con la infundida por Trelles, permanezca viva en España? La respuesta, por simple ni tan siquiera la vislumbraba: No puede ser otra que la santidad del Fundador ¿Por qué esa respuesta? Veámoslo:

 

Cuando Trelles es destituido no montó ningún cisma, pudiendo hacerlo, por su enorme prestigio y la cantidad de seguidores que recibían, como agua en terreno seco, sus enseñanzas. Antes bien aceptó, con santa obediencia, la destitución, y como buen jurista, señaló a sus posibles seguidores la obediencia a las decisiones del obispo en su diócesis.

 

La muerte prematura, dos años después, nos arrebató la posibilidad de saber si le hubiera sido posible convencer a los que deseaban otra Adoración no sustentada, en el silencio y recogimiento, para retomar la senda marcada por el Fundador.

 

Conclusión:

 

La solución ecléctica que se adoptó, pervive ¿Cuanto durará? No se sabe ni parece deseable hacer de profetas.

 

Merecería la pena que la cúpulas de la Adoración Nocturna en España abrieran un proceso reflexivo que intente encontrar las acciones efectivas por las cuales se capten nuevos adoradores, sobre todo jóvenes, que revitalicen la vetustez de los turnos, con savia nueva. De no hacerlo, sí que cabe el peligro de la extinción, no por la "desnaturalización" de la ANE, sino por la fecha de caducidad de sus miembros.

 

Mantengamos la esperanza de su mantenimiento. Invoquemos al Señor Sacramentado en nuestros turnos para que, nuestro santo Fundador sea elevado a los altares solicitándole señales que nos conduzcan por la Senda de perfección seglar que él, con su vida, nos infundió. Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar. Sea por siempre bendito y alabado.

 

 

 

 

Contactar: jpastorteresa@gmail.com

VOLVER

 

INDICE

 

PORTAL