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LUIS    DE TRELLES
 

SANTO Y APÓSTOL, TEÓLOGO Y TROVADOR DE JESÚS SACRAMENTADO
 

ESCRITOS

 

                     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE:

 

TEXTOS Y GLOSA DE LOS ESCRITOS DEL SIERVO DE DIOS LUÍS DE TRELLES

 

Introducción:

 

IMPORTANCIA DE LA COHERENCIA EN NUESTRA VIDA

EL INDIFERENTISMO RELIGIOSO

EL PADRENUESTRO (Trelles y la guerra)

EL SILENCIO EUCARÍSTICO

    - INTRODUCCIÓN

    - ESTADO DE VÍCTIMA DE JESÚS SACRAMENTADO

 

 

TEXTOS ORIGINALES DE TRELLES SOBRE:

 

     -  EL SILENCIO

     -  LA VIDA INTERIOR

      -   MARÍA MADRE DE LA EUCARISTÍA

     -  LA AMISTAD EN EL CORAZÓN DE JESÚS

     -  MI ALMA ENGRANDECE A DIOS

     -  ALOCUCIÓN DE TRELLES A LOS ADORADORES EN LA JUNTA GENERAL

 

 

ESCRITOS QUE HABLAN DE TRELLES

 

Introducción

Carta de D. Antonio Cañizares: Reproducción de la carta del Cardenal ex-primado de Toledo, hoy Prefecto de la Congregación para el Culto Divino.

 

Textos de cartas dirigidas a Don Luis de Trelles por miembros de la Societé des fastes eucharistiques traducidas por Mª Teresa Tuñas González, co-redactora de esta Web de cuya traducción da fe.

Ordenación y síntesis:

Textos traducidos:

 

 

TEXTOS Y GLOSA DE LOS ESCRITOS DEL SIERVO DE DIOS LUiS DE TRELLES

INTRODUCCIÓN:

Es relativamente frecuente el caso de grandes pensadores y personajes de importancia  fundamentales en la sociedad de su tiempo y futura, que no sistematizaron su obra. Hay que recorrer todos sus escritos para elaborar una visión de conjunto, porque son expresión de sus experiencias a través de su vida.

 Esto es aplicable a don Luis de Trelles, especialmente desde 1870, año en que funda e inicia La Lámpara del Santuario, hasta 1885, año en el que empieza a dar datos para sistematizar en sus artículos lo que él caracterizó como asimilación con Jesús Sacramentado y que es en realidad una senda de perfección para cualquier seglar, sea o no adorador.

 El visitante asiduo a esta página podrá encontrar desarrollada esta senda en sus escritos; especialmente en los artículos que el mismo don Luis de Trelles tituló virtudes eucarísticas de Jesús Sacramentado.

 Nuestra experiencia nos ha mostrado que es frecuente el caso de no captar su mensaje a causa de no comprender su lenguaje, que era el del mundo religioso del siglo XIX. El lenguaje es algo vivo, que continuamente está sufriendo variaciones: lo que resultaba familiar y cotidiano a los lectores de esa época puede resultar confuso para los actuales; incluso desconocer el significado de algunas palabras, cuyo uso se ha perdido o cuyo sentido ha variado.

Sin embargo, quien busque en estas páginas autenticidad encontrará un lenguaje que expresa un amor intenso a Jesús Sacramentado; una vida entregada por completo a la difusión de la devoción eucarística y al crecimiento de sus diversas fundaciones piadosas; el servicio constante a todos los necesitados de ayuda material o espiritual, a través del ejercicio profesional y de otras Instituciones, como las Conferencias de San Vicente de Paúl a las que pertenecía en los últimos cuarenta años de su vida. Vivió una vida de entrega fecunda a los demás y a la Iglesia.

Quien tenga curiosidad por conocer el pensamiento de Trelles, a través de sus escritos, podrá comprobar que su doctrina está totalmente vigente y que intuyó temas que luego el Concilio Vaticano II y las encíclicas de los dos últimos Papas han desarrollado ampliamente.

Con el propósito de facilitar la lectura y entendimiento de los escritos de Trelles que se transcriben, los redactores no han elegido su transcripción, sin más. Antes bien, los glosan desde su perspectiva particular.  Este procedimiento puede orientar al lector para que haga su propia glosa y destile de su contenido el alimento espiritual que precise el estado de ánimo del momento en que lo lea.

También nos puede enviar sus glosas que con sumo gusto editaremos en estas páginas.

Las citas se resaltan signando su procedencia.

 

 

"IMPORTANCIA DE LA COHERENCIA EN NUESTRA VIDA"

 

A veces, nos sentimos defraudados porque los frutos que esperábamos recoger de nuestras preocupaciones y desvelos, en la educación de los hijos, en la entrega a nuestro trabajo, al trato con familiares o amigos en exclusiva e incluso el tiempo y esfuerzo dedicado, a su vez, a obras de apostolado o piadosas, no se aprecia. 

Todo ello se nos antoja infructuoso y estéril y esta actitud interior nos lleva al desaliento y al cansancio, en un principio y, posteriormente, a la dejadez y apatía que van influyendo e instalándose en nuestra vida. Nos parece imposible o, al menos, ineficaz e incluso, a veces, hasta peligroso el luchar contra corriente, contra el ambiente generalizado a nuestro alrededor y vamos haciendo dejación de nuestros derechos, pero también de nuestros deberes, y nos instalamos en una conformidad mediocre y desesperanzada. De ahí vienen los llamados pecados de omisión que, en momentos puntuales de especial sensibilidad, llegamos a entrever que no son minucias y que pueden desembocar en graves responsabilidades.

Uno de los motivos de todo este cuadro de conducta puede ser la falta de coherencia de nuestra vida. Un autor anónimo del siglo II escribió: "Dice el Señor: «Todo el día, sin cesar, ultrajan mi nombre entre las naciones.» Y también en otro lugar: «¡Hay de aquél por cuya causa ultrajan mi nombre!» ¿Por qué razón ultrajan el nombre de Dios? Porque nuestra conducta no concuerda con lo que nuestros labios proclaman. La gente, en efecto, cuando escucha de nuestros labios las palabras de Dios, queda admirada de su belleza y sublimidad; pero luego, al contemplar nuestras obras y ver que no concuerdan con nuestras palabras, empiezan a decir que todo es fábula y mentira. Cuando nos oyen decir que Dios afirma: «Si amáis sólo a los que os aman, no es grande vuestro mérito; pero grande es vuestra virtud si amáis a vuestros enemigos y a quienes os odian»: se llenan de admiración ante la sublimidad de estas palabras, pero luego, al contemplar, cómo no amamos a los que nos odian y que ni siquiera sabemos amar a los que nos aman, se ríen de nosotros y, con ello, el nombre de Dios es ofendido".

Como el amor es la piedra de toque de todas nuestras buenas acciones y el desamor o egoísmo la causa de todas nuestras caídas, desdichas y dificultades no nos puede sorprender la falta de frutos tan deseados. Nos quejamos de la desobediencia de los hijos, de la descristianización de la sociedad, de la falta de valores espirituales reinante, de la escasez de vocaciones, de la desunión y rencillas dentro de los propios grupos de espiritualidad; pero ¿nos hemos parado a pensar seriamente en el ejemplo de coherencia de nuestras vidas? ¿Somos ejemplo para nuestros hijos con nuestra comprensión en la convivencia diaria, espíritu de servicio desinteresado; con el panel de valores que les ofrecemos para ir estructurando su vida; o, por el contrario, aprecian que nuestras metas inmediatas son, como las de los demás, el poder y el dinero, con todo lo que ambos conllevan? En nuestro apostolado y desempeño de nuestros cargos ¿huimos de toda muestra de complacencia propia, de querer sobresalir, de querer aparecer, de tratar de imponer nuestra manera de ser y expresarse o, por el contrario, prima la idea de servicio a los hermanos y luchamos por la unidad y fidelidad al espíritu de cada obra u organización a la que pertenecemos? ¿Sentimos, realmente, el desvalimiento del débil: anciano, niño, enfermo o cualquiera de las marginaciones actuales como la ignorancia o prevalece nuestra comodidad y egoísmo y esquivamos vernos involucrados en estas situaciones?

Si empezáramos a ser fieles al Amor, nos maravillarían los frutos, pues no en vano, el Señor nos ha dicho que «en el Amor se encierra toda la Ley y haced vosotros con los demás hombres todo lo que deseáis que hagan ellos con vosotros; porque esta es la suma de la Ley». Y en otro sitio nos dice «por sus frutos los podréis conocer.» Luego, realmente daremos frutos, si somos coherentes.

Para fortalecer las ideas desgranadas anteriormente, nos permitimos añadir algunos textos de don Luís de Trelles relacionados con la coherencia de la vida y las obras, la resignación ante la frustración, el valor del testimonio como renovador del mundo y la responsabilidad del cristiano en la marcha del mundo por pecados de omisión.

"Los tiempos son malos para la fe, porque nada en el mundo la favorece; pero como el cimiento de las obras de piedad no está en el suelo, sino en el Cielo, acaso la frialdad misma del mundo sirva para que Dios nos conceda aquel apetecido resultado (los frutos)". (L. de Trelles, Lámpara del Santuario, tomo III, año 1872, pág. 2.)

"(La Adoración Nocturna) es el cielo abierto a la devoción eucarística y sus frutos son capaces de cambiar la faz de una nación y, pasando de una a otra, de convertir el mundo de pecador en creyente, de frío y casi muerto en la fe en fervoroso y devoto adorador." (L. de Trelles, Lámpara del Santuario, tomo X, pág. 90.)

"Dos son, por lo general, las causas de que la oración no tome esta senda de perfección cristiana que sería capaz de convertir al mundo: falta de fe y falta de meditación en toda la extensión de la palabra: ... porque no se profundiza, no se estudia bien una materia tan importante y trascendental". (L. de Trelles, Lámpara del Santuario, tomo XVI, pág. 375.)

 EL REINO DEL PADRENUESTRO, REINADO DE PAZ

Presentamos un artículo del fundador de la Adoración Nocturna, Don Luis de Trelles, publicado en LA LÁMPARA DEL SANTUARIO, 1873, página 14, en parte sintetizado y en parte reproducido textualmente. Fue publicado en la Revista Eucarística de don Luis de Trelles, incluido en la paráfrasis del Padrenuesto,  menos de un año después de que el mismo don Luis no pudiera evitar la decisión del pretendiente don Carlos Mª (Carlos VII) de ir a una sangrienta guerra civil.

Don Luis pertenecía hasta entonces al Consejo del Pretendiente, como presidente de las Juntas Carlistas de Prensa y de Abogados y Parlamentario elegido democráticamente, pero se retiró de toda actividad política por su rechazo total a la sublevación.

Para situarnos en el contexto del artículo y extrapolarlo a los tiempos actuales, tal vez convenga esbozar la situación político-social de esos momentos:

a)  Desde 1820 a 1823 y continuadamente desde 1834 hasta 1872, la Iglesia Católica (tanto la Jerarquía, como los fieles) venían siendo rechazados, discriminados, robados y perseguidos hasta el martirio; procesados o no: pero insistentemente desposeídos de sus bienes, desterrados, encarcelados o asesinados por los gobiernos más o menos liberales o republicanos. Pero siempre anticatólicos y en gran parte, masones históricamente reconocidos.

b)  Desde 1931 a 1936-39, la Iglesia Católica pasó por una situación semejante a la del siglo XIX, pero creciente en forma más rápida y con el estallido final que fue muy breve en casi la mitad del territorio. Sin embargo, el número de martirios fue exorbitante.

c)  Desde 1982 hasta 2008 en que escribimos, la persecución a la Iglesia Católica ha persistido, como en los dos siglos anteriores, pero siguiendo unas pautas muy diferentes: se respetan los bienes y las vidas, pero se desprestigia, deslegaliza y entorpece la espiritualidad y la moral cristiana; se banaliza y limita el respeto a la vida en los momentos iniciales y los finales; se expropian y se pervierten las funciones de la familia y se desnaturaliza su esencia. Es la primera Revolución Total Social desde la que acabó con el Paleolítico y construyó comunidades asentadas en un lugar permanente, la ciudad, donde las relaciones se hicieron, a la vez, personales y estables.

¿Cuál fue la reacción del pueblo católico en el siglo XIX? Tras cerca de cuarenta años de persecuciones, en términos generales apoyó las pretensiones del Príncipe sublevado Don Carlos M.ª (Carlos VII) ¿Qué hicieron dos católicos destacados del partido carlista mientras se mantuvo en la legalidad? Cada uno adoptó una forma diferente de apartarse de la sublevación:

a)     Nocedal, el Presidente del Partido Carlista legal y parlamentario, se limitó a retirarse de la política y permanecer resignado. Véase información de los Nocedal en http://www.xtec.es/~jrovira6/bio/nocedal.htm que habla del padre, Cándido. Y http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_Nocedal que habla de su hijo Ramón.

b) Don Luis de Trelles era diputado carlista, organizador y director de la Comisión de Prensa Católica, que diseñaba la excelente propaganda del partido, y de la Comisión de Defensa Jurídica, con 300 abogados en toda España, dedicados a la defensa jurídica gratuita de los católicos perseguidos por el Gobierno o los Tribunales. Al estallar la sublevación de los carlistas adictos al Pretendiente carlista, don Luis de Trelles se retiró de la política y además desacreditó la sublevación, pero dedicó su vida a tiempo completo al alivio de los sufrimientos de quienes participaban en la guerra, sin mirar en qué bando.

EnVenga a nos tu reino” se pide que el Padre reine en cada uno de los hombres, con lo que se arreglará el mundo imperando en él la caridad; lo demás vendrá como una consecuencia necesaria. Añade Trelles que el trono de Cristo estuvo en la cruz y ahora en el sagrario. Los hijos de Dios, sus herederos. ¡Hermoso reino de voluntarios súbditos! Por contraste y por ser alusión directa a las circunstancias de la sublevación carlista, copiamos textualmente a Trelles:

"Los héroes de las batallas se hacen temer y admirar por su severidad, conquistan y ganan el señorío de los hombres y el dominio de las naciones estos adalides guerreros con el rumor de sus hazañas, que suelen compendiarse en mucha sangre derramada y muchos heridos y muchas víctimas de los terribles lances en que ganan los atrevidos invasores, resguardados por millares de soldados, por lo que casi no corren riesgo alguno; y apenas si alguna vez deben su prestigio a rasgos de magnanimidad después de la victoria o durante la pelea. Su triste trofeo son montones de cadáveres hacinados en los campos de batalla y muchos infelices de uno y otro bando prisioneros y atados de pies y manos y varios inutilizados o heridos gravemente, a lo menos, de suerte que, a salir bien librados, pierden un brazo o una pierna o llevan consigo un legado de dolor que abrevia su vida y, cuando no, hace penosa la vejez, conservándose como glorioso pero imperecedero recuerdo de la lucha sostenida."

“Jesús Sacramentado se  anonadó hasta los confines del ser;  dejó las exterioridades de su divinidad, pero ninguno de los atributos. Lejos de pedir sacrificios, se entrega Él mismo en remisión de las culpas de los hombres. Glosando al salmista: Elevaos, puertas eternas, y entrará el rey de la gloria; abríos, puertas del alma, y entrará el rey pacífico. ¿Y cómo puede? Muriendo Él, para darnos vida, vertiendo su sangre para economizar la nuestra, orando desde la cruz y el tabernáculo para que seamos perdonados una vez y ciento: Atiende y perdona, Señor, perdona a tu pueblo.”

¿Qué resolución adoptó el pueblo católico en el siglo XX?

Desde 1931 hasta pasada la mitad del siglo: la misma exactamente que en el siglo XIX, tanto en los martirios en cantidades desorbitadas, como en buscar el apoyo del bando que la amparó. Pero no hubo ningún Trelles.

¿Qué actitud ha adoptado o parece que adopta el pueblo católico desde el último tercio del siglo XX y, sobre todo, en lo que va del siglo XXI? Merecería la pena que cada lector escudriñe  en su interior y ensaye una respuesta particular a esa pregunta y juzgue  si su actitud se corresponde con el mandato evangélico sintetizado en el pensamiento de Trelles y obre  en consecuencia. Si el fruto de sus reflexiones quieren hacerlas públicas, esta página se brinda para recogerlas.

 

EL INDIFERENTISMO RELIGIOSO

 

"La impiedad y el indiferentismo religioso cunden desgraciadamente por nuestra sociedad de unamanera espantosa, y nos amagan mayores males.- Los tiempos son malos para la fe, porque nada en el mundo la favorece.- Son éstos tiempos de indiferentismo y de impiedad- En los tiempos presentes se halla frío el sentimiento religioso.- La ausencia de todo tierno y humano sentimiento caracteriza este siglo (XIX) bursátil y sibarita en que vivimos”.

Los párrafos precedentes hablan, desesperanzadamente, de la declinación de la fe y la religiosidad en el siglo XIX. Parece escrito en nuestro recién estrenado siglo XXI, por tanto de extraordinaria vigencia.

“Hay un cierto linaje de cristianos que blasonan de puritanismo católico para herir a mansalva la buena causa, reduciéndola a una teoría que no practican; éstos, so color de amigos, son adversarios encubiertos que concurren hipócritamente a desprestigiar la religión”.

¿No se podría hacer esta observación hoy?

El mundo actual huye del aprisco del buen pastor, extraviado por el amor de los placeres, de la vanidad y de todas las concupiscencias”

Puede interpretarse como continuación del primer párrafo.

 

EL SILENCIO EUCARÍSTICO

según Trelles, fundador de la Adoración Nocturna en España.

 INTRODUCCIÓN

 Con la palabra silencio, nombramos diferentes situaciones: vamos a repasar, por lo menos, tres:

 

1.ª No hacer ruidos[1]: mientras algunos procuran evitar los ruidos, una cantidad creciente de personas parece necesitar un nivel de ruido alto y sostenido para activar su funcionamiento vital.

 

2.ª No hablar[2]: a otras personas les agobian[3] los ruidos y se retiran a cualquier tipo de desierto. En ellos, la escasez de agua limita severamente la cantidad y calidad de vegetación y, con ello, la de animales. De ahí la escasez de ruidos, ni siquiera los del viento, a lo que se añade el fenómeno del desvanecimiento del sonido por la falta de obstáculos, que producirían ecos. Algunas otras, se retiran a los claustros[4], en que la producción de ruidos se halla restringida por decisión de la comunidad. Pero los seglares[5] deben desarrollar su vida interior[6] sin retirarse del mundo; por eso, el Fundador de la Adoración Nocturna en España estructuró la Vigilia de adoración a Jesús Sacramentado de forma que una noche de silencio fuera su desierto o claustro.

 

3.ª No hablar de ciertas cosas: especialmente, no exigir, no quejarse, no publicar algo (pensemos en Jesús en la situación en que le pidieron que juzgara a la mujer adúltera), reservarse algo (pensemos también en Jesús ante Herodes o al final de su conversación con Pilato).

 

 

ESTADO DE VÍCTIMA DE JESÚS SACRAMENTADO

 El Verbo, en la Encarnación, ocultó los atributos de la divinidad en su humanidad; pero el Siervo de Dios Luis Trelles hizo notar que Jesús, en la Eucaristía, llega a los confines del ser, ocultándose como pan, que no es, y tampoco vino: aparece con los accidentes de lo que no es; muy cerca del no-ser, como ausente, inactivo; hasta muerto.

La fe nos asegura que es el Ser Único, el que subsiste por Sí mismo, ajeno al cambio; el que ardía en la zarza sin consumirse, como se mostró a Moisés. En la Eucaristía retiene, como concentrada, la actividad omnipotente; es, por esencia, vida eterna y la comunica a quien quiere, como una fuente.

 

No se expresa con razones teóricas, sino a la afectividad espiritual. En el Antiguo Testamento, mediante sueños; desde el Sacramento, en el silencio, prepara mediante dardos sin palabras: dichoso el que oye su voz en caridad, sin aparato (ritos solemnes) ni ruido de palabras (rezos rutinarios).

 

Guía y conduce a los fieles con medios y resortes mistéricos, respetando la libertad, para que los propósitos sean meritorios.

 

Enamora, madura, edifica mediante la gracia y santifica por la aceptación de la gracia y su fructificación en obras útiles para uno mismo y el prójimo, y reparto entre los hermanos. Da la participación en la vida eterna, desde la actualidad y para la futura. 

 

 

TEXTOS ORIGINALES DE TRELLES

 EL SILENCIO

 “Permítasenos encarecer los influjos asombrosos del silencio y del misterio en todos los caminos de la vida mística. Mas no nos pesa del atrevimiento, si por ventura, fuera útil a los lectores.” (La Lámpara del Santuario, 1884, p. 368, “Centro Eucarístico”).

 "Jesús, Verbo divino, Palabra de Dios, está constantemente callado en la sagrada hostia. ¡El silencio de Jesús en el tabernáculo tiene misterios  elevadísimos! Parece que Su Divina Majestad haya querido que la mortificación sea completa en su vida eucarística y que la más eminente de sus actividades sea y se mantenga inactiva en el sagrario”.

"El Todopoderoso calla y padece[7] allí en silencio. Y no parece que éste se haya roto jamás, ni que haya de romperse en la vida sacramental de Jesús”.

"El silencio de  Jesús Sacramentado es guardado por nosotros, para nosotros y para nuestro ejemplo y enseñanza”.

"Calla en el altar, pero obra; sin aparato ni ruido de palabras. Dice desde  allí al alma, por medios y resortes misteriosos, todo lo que conduce a su edificación y a la utilidad de su espíritu”.

"Éstas, como muchas otras de sus fuerzas vivas, permanecen muertas sólo aparentemente en la Forma Consagrada, como para concentrarse y ejercitarse de otro modo místico en el orden de la gracia, preparando y madurando con su influencia frutos de vida eterna en las almas fieles”.

"Y, sin embargo, no ha dejado de ser, no, Jesús aquel Señor de quien  dice el evangelio, repitiendo la frase de los apóstoles,       que tenía palabras de vida eterna; bien que no pronuncie sensiblemente voces articuladas, sino que dirija a los corazones, al paso que dardos inflamados de amor divino, expresiones de íntimo consuelo y de dulcísima cooperación al logro de las virtudes”.

"Dichoso el que oye su voz, y no con el temor de que hablaba el Profeta, sino con la caridad que aleja el temor,  según san Pablo. Esta voz excelsa no suena para la vanidad y la vida terrenal; habla sólo para la vida del espíritu, se hace escuchar de los escogidos." (La Lámpara del Santuario, 1870, p. 321, “Virtudes  Eucarísticas: Silencio.”).

LA VIDA INTERIOR

La verdadera vida del espíritu consiste en conocer y amar: ésa será su ocupación permanente en la vida bienaventurada. Pero nuestra mente reproduce los juicios y afectos que se operan en la vida externa, por las percepciones. Es muy difícil abstraerse de sus preocupaciones para figurarse lo recóndito de la vida de los espíritus en su comunicación con Dios y los otros espíritus. Los ascensos en la vida de la gracia y del amor divino se atemperan a las disposiciones del ser que recibe la gracia. El hecho es innegable y podría levantar el velo de la eternidad.” (La Lámpara del Santuario,  1876, p. 328, “Parte mariano-eucarística.”)

Uno de los excelsos fines de la institución del Santísimo Sacramento es servirnos de modelo perfectísimo de todas las virtudes y de la vida espiritual. Jesús Sacramentado se abstrae y economiza a toda vida ostensible de relación, para darse y entregarse todo entero a su criatura, a la medida de su misma humildad, en el secreto de la comunión sacramental”. ( La Lámpara del Santuario, 1872, pp. 41 y 81, “”Vida interior.”)

El que comulga disfruta de la protección omnipotente del amor de Jesús Sacramentado. Una comunión sacramental bien preparada y bien agradecida es medio seguro de escudriñarlo todo. (La Lámpara del Santuario, 1874, p. 6, “El Niño Jesús y la Eucaristía.”)

[1] Sonido inarticulado, alboroto, gran apariencia de algo poco importante, con gran repercusión pública. En teoría de la información todo aquello que perturba la comunicación.

[2] Proferir palabras para comunicarse, tratarse o acordar.

[3] Imponer a alguien actividad o esfuerzo excesivos, preocupar gravemente, causar gran sufrimiento. Rendir, deprimir o abatir.

[4] Galería que cerca el patio principal de una iglesia o convento. Estado monástico.

[5] Quienes quedan en el mundo y sin órdenes clericales.

[6] Por si puede ayudar a la comprensión en algún momento, adjuntamos una selección de los significados que da el DRAE:

 alma: principio organizativo de la vida vegetal o la animal o la racional.

 mente: actividades y procesos psíquicos (especialmente los cognitivos como la potencia intelectual, o bien la voluntad).

espíritu: principio generador esencial característico; ser inmaterial dotado de razón (alma humana, ángel, demonio o la Trinidad). 

[7] DRAE 2.ª acepción: tr. Soportar agravios, injurias, pesares, etc. U. t. c. intr.

 

PROPIO PARA EL MES DE MAYO

De los escritos del Siervo de Dios Luis de Trelles

MARÍA MADRE DE LA EUCARISTÍA

María es Madre de Jesús y Jesús se ha hecho Eucaristía: luego María es la Madre del Divino Sacramento.

Es una maternidad especial, porque nos enseña la fe que el Cuerpo de Jesucristo fue formado por el Espíritu Santo de la preciosa sangre de su Madre Santísima; de lo que se deduce que en la Hostia sacrosanta está la carne y sangre de María: en el sagrario hay algo que es de su Madre Inmaculada.

De estas nociones fundamentales del dogma cristiano se deducen las relaciones íntimas que tiene la Señora con el augusto Sacramento.

Este orden de consideraciones se presta a sacar consecuencias de amor y de respeto hacia la Madre Virgen, que el adorador debe sacar antes y después de recibir a su Dios humanado.

¡Cuántos auxilios podemos alcanzar por intercesión de la Madre amorosa, para disponernos convenientemente a este sublime acto y para agradecer, cual se merece, la venida del Hijo a nuestro corazón!

Para alabar dignamente a María, concentremos la atención en su relación misteriosa con el Cordero sin mancha que quita los pecados del mundo, y que viene a dársenos, después de haber muerto en la Cruz, en prenda de reconciliación y de gloria futura.

A poco que se reflexione, se vendrá en conocimiento de cuánto ha de facilitar la intercesión poderosa de la Señora la asimilación y unión de Dios con el hombre en este misterio de inefable misericordia.

Madre de Dios y Madre nuestra: yo me congratulo de tus grandezas, como el hijo pródigo, pobre y envilecido de una familia ilustre se complace en invocar a un pariente que ha llegado a la cumbre de la grandeza, como para cubrir con los méritos del pariente la propia indignidad.

En este mes en que te celebra la Iglesia, oh Señora y Madre de los pecadores, por único e incomparable favor, quiero pedirte que alcances del Padre Eterno, que es tu Padre, del Hijo de Dios, que es tu Hijo, y del Espíritu Santo, que es tu Esposo, la gracia de no ofenderles más.

Seguir cantando vuestro "Magníficat" a modo de acción de gracias que ha de prolongarse durante toda la eternidad y enviarnos una última mirada con vuestra última sonrisa, fruto de vuestra divina serenidad, sobre nuestra última comunión. ("La Lámpara del Santuario" - Año 1872, Pág. 289.)

PROPIO PARA EL MES DE JUNIO

De los escritos del Siervo de Dios Luis de Trelles

LA AMISTAD EN EL CORAZÓN DE JESÚS

La amistad es un lazo providencial de dos almas que, a veces, han de vivir separadas, pero que se tocan por un punto y que no es razón valedera la distancia para que no se comuniquen. En efecto, la conversación es uno de los medios de cultivar la simpatía pero no es el único pues hay, aun en la vida común y ordinaria la correspondencia. Y si la amistad se coloca bajo la mirada de Dios en el terreno religioso, hay todavía otros modos de comunicarse los amigos por la común oración y por la comunión.

Dichosos medios que permiten a las almas todo su vuelo y que, llevando allí cada una de las personas que se aman su contribución al fondo común, pueden crecer como árboles plantados a la ribera de las aguas, al borde del río de la vida; árboles que, vegetando a ambas orillas, han de tocarse por la cima y subir juntos al cielo para no separarse jamás en la eternidad.

La amistad en Dios encuentra igualdad o la hace, supliendo la misericordia y la gracia santificante de Dios lo que falta de nuestra parte a la igualdad apetecida.

Entiendo amistad en el sagrado Corazón de Jesús Sacramentado y pienso que puede sustentarse, mantenerse, crecer y subir hasta perderse en la eternidad.

La amistad es, a mi humilde entender, un cambio recíproco de afectos, de pensamientos y de dones, estrechándose la simpatía por el mutuo auxilio que los amigos se prestan en el sendero de la vida.

Trasladando estas ideas a la amistad en Dios, parece evidente que es muy fácil comunicarse pensamientos, sentimientos y dones espirituales y enviarse recíprocos auxilios en la senda de la vida eterna y, por consecuencia, aspirar de acuerdo a la perfección y a la mayor gloria de Dios y aumento de la felicidad de los dos amigos en la patria celestial.

La caridad, fuente de todos los puros afectos y alimento que les da vida, porque procede de Dios que es caridad, lo supone siempre bajo muchos puntos de vista como autor, lazo, medio y fin.

Pero en otros casos el amor parece que supone un tercer término y la amistad se hace santa cuando ese tercer término es Dios; mala, cuando es el interés transitorio o duradero; pecaminosa, cuando el tercer término es una cosa prohibida por la religión y la moral. El dechado de la amistad santa creo hallarlo en aquél que dijo: "Cuando estéis dos o más reunidos en mi nombre, estaré en medio de vosotros".

Si el tercer término en nuestra amistad es el Verbo Divino, está claro que la amistad se santifica. Si buscamos en la Eucaristía al Verbo que elegimos por punto de reunión de nuestros corazones, se deduce que la amistad  se hace santísima. El punto de reunión será bueno, porque es el divino y humano  Corazón de Jesús, foco de Vivísima luz y hogar del más puro amor. 

El Señor está con nosotros acompañándonos, llamándonos a Sí, conllevando en cierto modo nuestros trabajos, implorando por nosotros con suoración omnipotente, recabando tiempo para nuestra conversión y siendo, en fin, el centro amoroso de nuestra vida espiritual. ¿Por qué no será también el hogar de la santa amistad?

¿Quién duda de queallí pueden converger todos los santos deseos, que de  allí irradian todos los santos afectos y que allí,  en su Sacratísimo Corazón, viven todos los corazones que atrae a Sí          el Señor y que, por lo tanto, Él es el lazo de la santa amistad?

 

MI ALMA ENGRANDECE A DIOS

            Este escrito no puede considerarse exactamente un artículo de Trelles, porque ha sido compuesto con párrafos y frases de nueve artículos diferentes; sin embargo, sí puede decirse que es doctrina de Trelles, ya que se conserva el sentido general. [La Lámpara del Santuario, año 1876, págs. 12, 93, 138, 212, 246, 292, 328, 420 y 456].

 El acto de la comunión sacramental era por sí mismo, tan interesante, que la divina misericordia quiso dejarnos de él un modelo: ¡y qué modelo! María.

*  

El propósito del presente escrito es adorar la vida intrauterina del Verbo hecho hombre y la relación que Aquél estableció con su Santísima Madre en esta verdadera comunión o vida común, para que nos sirva de modelo, cuanto es posible, de la comunión sacramental. Podemos asimilarnos a la Madre, en algún modo, cuando recibimos al Dios Hombre.

*

La vida íntima del alma consiste en conocer y amar; y ésta será, por decirlo así, su ocupación en la eternidad bienaventurada.

Abstraída la Señora de la vida terrenal por la alta gracia que había alcanzado del Verbo divino, Éste, como obra suprema, operó maravillas sin cuento en el espíritu de la Reina de los ángeles durante los nueve meses en que hizo su morada en el seno virginal.  

La Virgen devolvió a Dios, que la colmaba de gracias, este tesoro con la frase que meditamos y profundizó con su humildad en los abismos de la naturaleza humana.

 *

Las virtudes, sobre todo en su grado eminente, se hermanan como rayos de una misma luz o como destellos de un mismo resplandor de la faz de Dios. Lo que digamos de la humildad puede también afirmarse de la dulzura y de la mansedumbre, de la suavidad y de la prudencia, de la fe y de la esperanza, de la paciencia y, en fin, de todas las virtudes, y principalmente de la caridad.

Y, como tales gracias ocasionarían en el entendimiento y en el corazón de la Madre respuestas de caridad adecuadas al beneficio, nuestra capacidad intelectual se agota, pero nuestro amor se eleva, como se disipa una gota de agua que humedece el suelo, al contacto de un rayo del sol de julio.

Ante esta maravilla de humildad y de amor, enmudezca la lengua y rebose el corazón, derramando sus afectos en presencia de Dios, que tan grande merced hizo a la familia humana elevando a María hasta el trono de su majestad y ofreciéndonos en Ella el medio de salvarnos todos por su intercesión poderosa.

El Magníficat es el himno que cantó la Señora en su visita a su prima, madre del Precursor. El primer verso especialmente, pero en verdad no sólo él, sino todos los que le siguen, son muy adecuados a la acción de gracias después de recibir la sagrada Eucaris­tía; como que, en aquellos momentos, el pecador miserable es tan dichoso como lo fue María.

Sólo por medio de este himno, propiamente eucarístico, pueden vislumbrarse las riquezas de gracia de aquella comunión modelo.

 El primer ver­sículo contiene cuatro palabras solas, pero colmadas de significación mística, que dejan adivinar las gracias espirituales otorgadas a María por la Santísima Trinidad.

Las palabras del versículo son pocas, pero su sentido es grande y rico en misterios; hasta tal punto, que si no hubiesen salido de labios tan augustos, parecerían traspasar los límites de la verdad.

En sentido literal, la frase no es exacta; sin embargo, sí es exacta en un sentido que el hombre puede comprender y formarse alguna idea de este portento. Sólo por medio de este himno, propiamente eucarístico, pueden vislumbrarse las riquezas de gracia de aquella comunión modélica. Dios, a nuestros ojos, se engrandeció cuando realizó en el tiempo la obra que desde la eternidad había concebido y, en cierta manera, existía con el Verbo en el principio.

Así interpretada la palabra engrandece o  magnifica, se halla exacta y adecuada, por cuanto la obra maestra de la Trinidad es la Encarnación del Verbo y para esto se hizo la reunión de virtudes que en su Madre Santísima acumuló el Todopoderoso. María engrandece a Dios, porque manifiesta los tesoros escondidos de su inagotable misericordia y de su infinito amor a los hombres; y, en este sentido, el alma que canta esta maravilla, al pregonarla, también engrandece al Señor, publicando sus bondades y proclamando el milagro de condescendencia que se realizó en el seno de la Virgen Inmaculada.

El alma venturosa de la Virgen, al propalar la Encarnación por medio de este cántico inspirado, engrandece al Señor, cuanto puede engrandecerlo la publicación del hecho sublime operado en sus entrañas.

En este sentido, el el cántico de María engrandece a Dios, porque manifiesta los tesoros de su inagotable misericordia y de su infinito amor a los hombres.

En el mismo sentido, el alma que canta estas maravillas, al pregonarlas, engrandece al Señor, publicando sus bondades.

 A poco que se medite, se descubre una belleza tal en la frase y una exuberancia de sentimientos compendia­dos en estas cuatro palabras, que con ser, según creemos, la primera frase de la Madre de Dios después de la Encarnación, se puede afirmar que en ella está dicho todo. Se halla en estas sílabas compendia­do ya lo que la Señora explanó en todo el himno. La Virgen devuelve el tesoro de estas gracias a Dios, que la colmó de bienes, restituyendo, con esta frase que meditamos, todos los dones a su  Hacedor y profundizando con su humil­dad en los abismos de la naturaleza humana, henchida de gracia y esplendor.

*

En la frase de la Señora que venimos estudiando son tales y tan profundas las analogías con el alma y cuerpo del católico que comulga, que propician que el hombre de fe  desfallezca al pie del altar; que asombren al creyente que quiera profundizar este portento de misericordia y virtud incomparables.

*

Por eso, nos contentaremos, para cerrar este artículo, con invitar[1] a los sacerdotes y seglares que comulguen, a repetir­ este himno en el recogimiento de la oración, después de recibir la sagrada Hostia, y podrá ser que hagan inútiles o  aventajen nuestros humildes conceptos, dada su mayor humildad y su más encarecida devoción.

[1] Todavía hoy, 132 años después, el Manual del Adorador Nocturno para las vigilias señala que, tras la comunión, se exponga el Santísimo y se rece el Magnificat, como inicio y guía de la acción de gracias personal.

 

De los escritos del Siervo de Dios Luis de Trelles

ALOCUCIÓN DE DON LUIS DE TRELLES A LOS ADORADORES EN LA JUNTA GENERAL

 

Cuando se recuerda la continua presencia real de Jesucristo en el Sagrario, bajo las especies sacramentales y se cierra el templo y, apagadas todas las luces, menos la lámpara, queda el Señor solo en el Tabernáculo, sin un adorador que durante la vigilia agradezca su permanencia entre nosotros a toda hora del día y de la noche, se apodera del ánimo una tristeza profunda y, a poco que en ello se fije la atención, se percibe el por qué de los acontecimientos que conmueven al mundo y a los cimientos más hondos de la sociedad y de la familia.

Dios creó al hombre por amor y el hombre no ama a Dios; por amor se encarnó, vivió y murió y el hombre no estima estos beneficios; por amor se encarna, por decirlo así, segunda vez en la Hostia Santa y por amor reproduce allí Jesucristo de una manera mística su Pasión, ofreciéndose continuamente al eterno Padre y el hombre no agradece tanta fineza.

Se comprendería que deje al hombre abandonado a sus pasiones y lo entregue a sus deseos, desconociendo su destino sobrenatural respecto de su Creador, de la sociedad y de la familia. Así se produce el desorden moral, llevándole al ateísmo práctico y la corrupción.

Grave es el daño pero gracias a la divina misericordia, fácil es el remedio, porque el reconocimiento del mal determina la reacción reparadora del bien.

Hoy tenemos en España, por la gracia del Señor, la obra magnífica de la Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento, que es posible que regenere al mundo.

La Adoración con sus puntos de vista sublimes y los adoradores tibios, imperfectos, pequeños y pusilánimes. Nunca se pudo decir mejor que Dios eligió lo enfermo del mundo para rebajar a los soberbios y hacer las grandes obras.

Consideremos también la excelencia de nuestra vocación para guardarla y corresponder a ella debidamente: la adoración es un acto de homenaje y amor que nos anticipa la bienaventuranza, haciendo de los hombres pecadores, contritos; de los conversos, justos; de los justos, santos; de los santos, ángeles y de los hombres mortales, bienaventurados en germen.

En este noble ejercicio no debemos olvidar que alternamos con los ángeles y reemplazamos a los justos, recreando al amorosísimo corazón de Jesús con nuestro culto humilde y reverente.

En el Tabernáculo, nuestro Gran Rey llama a Sí a los humildes que trabajan y están cargados, para confortarlos y convalecemos.

Pero por lo que a nosotros toca, importa meditar acerca de nuestra humilde y noble misión, por más que de ella seamos muy indignos. Disfrutamos la dicha de asistirle y de rendirle solos homenaje cuando otros reposan, puesto que "el Señor parece que duerme, pero su corazón vela".

Qué consuelo para este puñado de indignos servidores del Dios escondido, si consiguiésemos ser escuchados, utilizando la vigilia en implorar por la Iglesia Santa y su visible Cabeza el Papa; por España, por el purgatorio entero, por el mundo pecador, por nuestros parientes, amigos y enemigos, por los moribundos, incrédulos y por aquéllos que Dios quiere que pidamos; por nuestra verdadera conversión que debe ser la primera de nuestras peticiones, porque la Ley de Dios y de perfección es la verdadera meta de este pequeño grupo de adoradores nocturnos del Gran Rey de los siglos, al que nos gloriamos de pertenecer. ("La Lámpara del Santuario" Tomo IX - Pág. 141 ss. - Año 1878.)

 

ESCRITOS QUE HABLAN DE TRELLES

 

Introducción

 

Hasta hace poco menos de veinte años, Don Luis de Trelles Noguerol, fundador en España de la Adoración Nocturna, era un perfecto desconocido. Desconocido para la Iglesia, incluso, lo que parece más grave aún, para los Adoradores Nocturnos.

 

Al acercarse el aniversario de su muerte en 1991, convocados por el Consejo Nacional de la Adoración Nocturna, un grupo de amigos adoradores inician la tarea de descubrir quien era su Fundador. La avalancha de información que este grupo recibe de los adoradores de toda España, que guardaban los escritos de Trelles como una reliquia, fue de tal calibre, que evidenciaban, sin lugar a dudas, encontrarse en la presencia de un santo.

 

Ante esta revelación deciden iniciar las gestiones para abrir el proceso de su canonización y, para tal empeño, se creó "la Fundación Luis de Trelles" quien se apresta a cumplir su labor en dos direcciones: Una: Preparar los instrumentos necesarios para la incoación  de la causa de canonización de Trelles que se ha culminado con la redacción y presentación de la positio. Otra, La divulgación de su figura, vida, religiosidad, pensamiento etcétera, usando los medios necesarios para hacer más fecunda su labor.

 

Entre otras cosas, "la Fundación Luis de Trelles" ha publicado diversas obras que hablan de Trelles, que se recoge en su bibliografía. Entre las obras de la relación  merece la pena resaltar:

*PASTOR VALVÈ, José & TUÑAS GONZÁLEZ, Teresa: La Senda Eucarística de Perfección Seglar según Luis de Trelles (Santiago de Compostela 2005, Fundación Alfredo Brañas y Fundación Luis de Trelles, 401 pp.).

Este libro, manifiestamente recomendable si se desea profundizar en el pensamiento eucarístico de D. Luis, tiene una estructura singular. La portada, de un fuerte contenido simbólico, representa un camino sinuoso que escala la cima del monte y un funicular por el que se sube en línea recta. El vagón del funicular, que toda persona que desee encontrar el camino directo que le conduce a la cima, puede tomar,  representa la senda eucarística que Trelles nos muestra para alcanzar la perfección sin esfuerzo aparente porque es la gracia quien nos transporta.

Su contenido se construye, fundamentalmente, con las transcripciones de los escritos de Trelles. Los autores han rastreado "La Lámpara del Santuario" y otros documentos para ofrecer a los lectores, con titánico esfuerzo,  fragmentos que formen un cuerpo completo que nos sitúe, con bastante aproximación, en el pensamiento eucarístico de Trelles.

"La Senda Eucarística de perfección seglar según Luis de Trelles" es, ante todo, un libro de meditación eucarística.

Así lo ha reconocido D. Antonio Cañizares, Cardenal primado de Toledo quien lo testimonia en el siguiente documento:

Reproducción de la carta del Cardenal D. Antonio Cañizares ex-primado de Toledo, hoy Prefecto de la Congregación para el Culto Divino

   

               Created by DPE, Copyright IRIS 2005

 EL CARDENAL ARZOBISPO DE TOLEDO

                PRIMADO  DE   ESPAÑA

 

FUNDACIÓN LUIS DE TRELLES

Vázquez Varela, 54-3°.dcha.

36204VIGO

Muy estimados D J. Pastor

y Dª. Mª. Teresa Tuñas

Muy estimados miembros de la Fundación Luis de Trelles

            Agradezco mucho el libro que me enviaron titulado: "La Senda Eucarística de perfección seglar, según Luis de Trelles". En estas páginas ordenadas sistemáticamente se nos ofrece una verdadera síntesis de espiritualidad para el cristiano que vive en el mundo acuciado por tantas luchas y preocupaciones, la familia, el trabajo, la política, la cultura, el tiempo libre...

            Recorriendo estos capítulos fluye el pensamiento vivaz e inquieto del fundador de la Adoración Nocturna Española. Así su figura, poco conocida pese a sus méritos, emerge señera engalanada por las virtudes cristianas, las virtudes eucarísticas.

            Una espiritualidad eucarística, centrada en el misterio de Dios uno y trino, del Dios comunión de amor. Una espiritualidad cristocéntrica, eclesial y sacramental. Una vida hecha ofrenda y llena de celo apostólico y evangelizador. De este modo positivo y propositivo, en ocasiones audaz, don Luis nos presenta una senda auténtica de perfección, de santificación profundamente reparadora.

            Confío sigan trabajando de esta manera para ayudar a la causa de beatificación del Siervo de Dios don Luis de Trelles, para seguir suscitando la adoración nocturna y toda forma de culto eucarístico y de intenso testimonio cristiano en medio de las realidades temporales de nuestro tiempo.

            Con mi agradecimiento reciban mi más profunda estima en Cristo Jesús.

+ Antonio, Card. Cañizares

Arzobispo de Toledo

+ Antonio Card. Cañizares Llovera

Cardenal Arzobispo de Toledo, Primado de España

Aunque persiste la invitación a la lectura de "La Senda Eucarística de Perfección Seglar según Luis de Trelles", hemos de confesar que todas las citas que aparecen en el libro están en los escritos de Trelles que en facsimiles se pueden descargar de esta Web.

 

Texto de un grupo de seis cartas dirigidas a Don Luis de Trelles y Noguerol por miembros de la Societé des fastes eucharistiques traducidas por Mª Teresa Tuñas González, co-redactora de esta Web de cuya traducción da fe.

Para tener una idea inicial del contenido de esos escritos nos ha parecido conveniente, antes de transcribir su texto, hacer una pequeña síntesis de ellas que sirvan de presentación y ordenarlas cronológicamente. Esperamos sea de interés de los lectores.  

ORDENACIÓN, PRESENTACIÓN Y SÍNTESIS DE UN GRUPO DE 6 CARTAS DIRIGIDAS A DON LUIS DE TRELLES Y NOGUEROL POR MIEMBROS DE LA SOCIÉTÉ DES FASTES EUCHARISTIQUES 

1ª.- Fecha: 4.10.1884. 

     El Barón de Maricourt 

-  Se presenta oficialmente como secretario general de la S. d. F. E.[1] con sede en Paray-le-Monial sustentada por el Barón de Sarachaga.

-   Adjunta documentación de la obra en Italia, como modelo de promoción.

-  Propone a don Luis que la promueva entre sus contactos en España. 

2ª.- Fecha: 11.01.1885.      

       El Barón de Maricourt 

- Se presenta con mayor intimidad personal.

 - Se refiere al Sr. Mellerio, conocido de Trelles, que se le ha ofrecido como intermediario ante Trelles, tras proponer a Trelles como promotor en España de un centro nacional de SdFE.

- Expone los objetivos de SdFE: reunir los documentos y monumentos históricos, artísticos o literarios (relatos de milagros...); fundaciones y homenajes... que luego se comunicarían o exhibirían en los Congresos Eucarísticos...

- Señala los métodos de organización de SdFE: un centro internacional, señalado por el mismo Jesucristo en Paray-le-Monial, coordina los trabajos de los grupos e individuos de los diferentes centros nacionales. 

3ª.-  Fecha: 28.04.1885. 

        El Barón de Maricourt 

-  Conoce, como secretario, la aceptación de Trelles como director además de promotor y colaborador de la SdFE.

-  Alude a las visitas que piensa hacerle personalmente. 

4ª.- Fecha: estimada posterior al 28.04.1885.   

       El Barón de Maricourt 

- Comunica que ha intentado entrevistarse con Trelles visitándolo en su casa sin hallarle en varias ocasiones.

- Está decepcionado por no haber podido conocerle personalmente y confía lograrlo en otra ocasión.

- Se proponía que Trelles diera a conocer la SdFE en su revista y entre sus contactos.

- El Sr. Antequera [propuesto por Trelles para ocuparse personalmente de la obra] no ha respondido a sus requerimientos; pide a Trelles que le proponga a otro. 

5ª.-    Fecha: 21.01.1888. 

          El Barón de Sarachaga 

- Invita a Trelles a ir a Roma y asistir a la audiencia papal a los representantes internacionales de SdFE, acompañado de otros miembros del Centro Eucarístico de Madrid. 

6ª.- Fecha: estimada entre 21.01.1888 y 6.02.1888. 

         J. M. Sauna [2] Solaro 

- Se une al barón de Sarachaga en la invitación a asistir a la audiencia papal y desea comunicarle los trabajos de la Obra en Italia.

- Alude a que Antequera ya ha presentado el informe de una sesión de la SdFE en Madrid.

- Que sabe que ha sido autorizado por Trelles.

- Le agradece que La Lámpara del Santuario sea órgano de propaganda de SdFE en España (circunstancia de la que ellos carecen). Opina que también puede recibir apoyo de la SdFE.  

CONCLUSIÓN: Junto con otras cartas del mismo Sr. Antequera dirigidas a Trelles, constituyen un buen testimonio de 

1.     Trelles era muy conocido y apreciado entre los hombres e instituciones europeas dedicadas a la propagación del culto eucarístico.

2.      Se reconocía claramente su categoría de paladín eucarístico en España y se buscaba su apoyo en causas relacionadas con el amor a Jesús Sacramentado.

3.     Trelles no rehusaba jamás, cooperar en las causas eucarísticas, siquiera fuera supervisando mediante informes los trabajos ajenos y dando orientaciones. 

Por la traducción de los originales franceses manuscritos:

                                                                                            María Teresa Tuñas              

                                       Málaga, 21 de octubre de 2000.

Textos traducidos:                                

SOCIÉTÉ DES FASTES EUCHARISTIQUES

                  pour la Restauration

   du RÈGNE SOCIAL de JÉSUS – CHRIST

                  -----------------------------

COMITÉ CENTRAL DE PARAY-LE-MONIAL

                  12, Rue de l’Hôpital

              (SAONE – ET – LOIRE)

                  ------------------------ 

Vendôme, 28 Abril 1885 

 Adveniat regnum tuum sicut et in caelo et in terra.  

Señor:  

Conozco, a través del señor barón de Sarachaga, que Vd. ha tenido a bien aceptar la dirección de la Obra de Fastes Eucharistiques en  España. Permítame, en calidad de secretario de la obra, expresarle a Vd. la gran alegría que me causa esta decisión; sé que la primera y poderosa aportación a la Obra debe encontrarse en Vd., y me siento muy feliz al pensar en las entrevistas que tendré el honor de tener con Vd.  

Sírvase aceptar, Señor, la expresión de mi profundo respeto,               

Bon de Maricourt 

Plaza del Mercado. Vendôme (Loire et Cher)  28 abril 1885

 

Señor:  

Aprovecho el envío de la circular del Centro de Turín y de la carta de Italia, que tengo el honor de enviarle de parte del señor barón de Sarachaga, para haceros saber que el Centro de Paray ha tenido a bien confiarme el secretariado general de la Obra de Les Fastes Eucharistiques. 

Es a este título que me tomo la libertad de rogaros que examinéis si no sería posible el proceder para la Obra en España como en Italia, es decir, tratar de establecer un Centro general de la Obra de Les Fastes, enviar una circular análoga a la de Turín, y dirigir una carta especial,  de la cual nosotros os suministraríamos los primeros datos. 

Le estaré infinitamente agradecido por las observaciones que Vd. tenga a bien suministrarnos respecto a este asunto, y le ruego acepte, Señor, la seguridad del profundo respeto con el cual tengo el honor de ser vuestro servidor en N.S. 

Bon. de Maricourt 

La  Theirraye  par Souday (Loir et Cher)

A 4 de octubre de 1884.-

 

SOCIÉTÉ DES FASTES EUCHARISTIQUES

                  pour la Restauration

   du RÈGNE SOCIAL de JÉSUS – CHRIST

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COMITÉ CENTRAL DE PARAY-LE-MONIAL

                  12, Rue de l’Hôpital

              (SAONE – ET – LOIRE)

                  ------------------------

                                                     Adveniat regnum tuum sicut et in caelo et in terra.

 Señor:

 El pasado viernes, tuve el honor de presentarme varias veces en su casa, sin tener la buena suerte de encontrarle. 

Me habría hecho muy feliz el darme a conocer a Vd., como representante del señor barón de Sarachaga que me ha hecho el honor de elegirme como secretario general y representante ante el Congreso, de sus bellas obras de Paray-le-Monial, pero espero ser más afortunado en otra ocasión. Habría deseado también rogarle insistentemente que tuviese a bien el hablar de la Sociedad de Les Fastes Eucharistiques y las otras obras de Paray, la Revista del Reino de J. C. en particular, por las cuales vuestra especial simpatía nos es bien conocida en los Anales de la Obra de san Paúl en París y en Friburgo. 

En fin, después de algún tiempo, no recibimos respuesta alguna del señor Antequera, de Madrid; ¿ha tenido Vd. noticias suyas? Las Sociedades de Les Fastes se establecen, yo acabo de llegar de Gand, donde está admirablemente constituida; sería muy sensible que Madrid quede atrás; y si el señor Antequera,  por cualquier razón renuncia a hacer esta fundación, le estaríamos muy reconocidos, Señor, si nos indicara otro católico que pudiese reemplazarle para organizar la Sociedad de Les Fastes Eucharistiques en España.  

Sírvase aceptar, Señor, la expresión de mi profundo respeto.  

Bon. de Maricourt. 

Plaza del Mercado, Vendôme (Loir et Cher)

 

SOCIÉTÉ DES FASTES EUCHARISTIQUES

                  pour la Restauration

   du RÈGNE SOCIAL de JÉSUS – CHRIST                                      X

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COMITÉ CENTRAL DE PARAY-LE-MONIAL

                  12, Rue de l’Hôpital

              (SAONE – ET – LOIRE)

                  ------------------------

                                                Adveniat regnum tuum sicut et in caelo et in terra.

 

Vendôme, 11 de enero de 1885                                 (Cont. en 24 enero 85)    

 

Señor:

Sírvase excusar la libertad que me tomo de presentarme yo mismo a Vd., en calidad de secretario general de las Obras del señor barón de Sarachaga. El señor Mellerio ha tenido a bien proponerme ser  mi intermediario cerca de Vd., pero temo abusar de su complacencia y de su tiempo; tengo, por otra parte, el honor de entrar en relación más directa con Vd., que hasta el presente no he tenido la ocasión de hacerlo.  

Señor, Vd. conoce nuestra obra, su fin y métodos. Permítame solamente recordarle en algunas palabras, que se trata de reunir todos los documentos históricos, artísticos, literarios; todos los monumentos del pasado, todos los milagros, todas las fundaciones, todos los homenajes, relativos al Reino Eucarístico de N. S. Jesucristo. La tarea es inmensa, el campo de estudios y de investigaciones ilimitado. Pero lo que un hombre, una sociedad igualmente, no pueden hacer, un grupo de hombres o de sociedades reuniendo sus esfuerzos en un fin común llegan a ejecutarlo. Es por lo que nosotros compartimos el trabajo entre los diferentes países; en cada nación, establecemos un comité que, bajo el nombre de SOCIEDAD DE LES FASTES EUCHARISTIQUES centraliza las investigaciones hechas en el propio país. Esta Organización funciona ya; nosotros tenemos varias sociedades de LES FASTES establecidas y trabajando, particularmente en Turín y en Gand. Estas sociedades permanecen en relación con el Centro de la Obra, establecida en Paray-le-Monial, lugar del mundo que parece escogido por el mismo N. S. J. C. como capital de su reino sobre la tierra, quien (allí) ha dicho “Yo reinaré a pesar de mis enemigos”. Allí se encuentran también reunidos los innumerables testimonios que proclaman la realeza de Cristo en todos los siglos cristianos y todos los lugares del mundo y que deben servir para proclamar su reino en el presente. He aquí, cuál es en algunas palabras la idea general de la Sociedad de Les Fastes Eucharistiques.  

Querríamos establecerla en Madrid.- El señor Mellerio me escribe que nadie (ahí) será mejor para ello que Vd., señor, para fundar esta sociedad, pero al mismo tiempo, me hace temer que sus numerosas ocupaciones no le permitan (este) gusto. Él me aconseja, pues, rogarle me ponga en relación con una persona capaz de reemplazarle; nadie sabría escogerla mejor que Vd.  

Ésta es la súplica que me tomo la libertad de dirigirle en nombre de nuestra Obra. ¿Podría Vd. indicarme, en Madrid, una persona celosa de la gloria de Dios, que quisiera de buen grado entrar en relación conmigo, de una parte, y de la otra con dos o tres sacerdotes o laicos inteligentes, para establecer una Sociedad de Les Fastes española? Que me apresuraría a enviarle todos los documentos de la Obra, todas las explicaciones necesarias, y al mismo tiempo, los nombres de nuestros corresponsales de Valencia, Granada, Tarragona, etc... que se asocien seguidamente a la Sociedad de Madrid para colaborar en sus trabajos.  

Esperando su respuesta, tengo el honor de rogarle, señor, acepte el homenaje de mi profundo respeto en N. S.

Bon de Maricourt. 

Vendôme, (Loie y Cher), Plaza del Mercado, 11 de enero de 1885.

 

Señor de Trelles     X 

Yo cedo con gusto al deseo de M. de Sarachaga, que me pide añadir mis ruegos a los de él para determinarle a venir. Yo le digo pues, mi buen señor, que estaríamos contentos de verle con nosotros representar el centro Eucarístico de su país el día en que seremos recibidos por el Soberano Pontífice. Además usted vería nuestros trabajos y se enteraría de nuestros proyectos y, al mismo tiempo que usted, nosotros nos enteraríamos junto a usted que trabaja desde (hace) muchos años con el mismo fin. 

M. Sarachaga me ha comunicado el informe de la primera sesión de Les Fastes Eucharistiques en Madrid redactado por M. Antequera, del cual se le ha dado ciertamente conocimiento, y yo me he sentido complacido de saber que usted ha aceptado de antemano lo que se decida en esta primera reunión. La sociedad de Les Fastes tiene mucha suerte al establecerse en el país de usted, en Madrid como entre nosotros sea en Italia, sea en Francia o en Bélgica, visto que la Sociedad tendrá en vuestra Revista su órgano de propaganda, mientras que nosotros debemos improvisar todo. Si tenemos el honor y el placer de vernos en Roma, usted estaría ciertamente con nosotros y usted daría a su Lámpara del Santuario (aún dejándole el mismo nombre) un nuevo impulso y usted haría un grandísimo favor a su país. 

Con este espíritu, sírvase aceptar, Señor, el testimonio de todo mi respeto y considéreme como  

Infimus in Ctº 

J. M. Sauna Solaro

 P.S. Bien entendido nosotros contamos que usted ante todo; pero aparte (de) eso, si el comité de los Fastes de Madrid conoce aquí personas que puedan dignamente representar la Sociedad Española, le rogamos nos indique cuanto antes su dirección enviándonos al mismotiempo una carta que les nombre sus representantes en la reunión internacional.  

(Rubricado)

SOCIETÁ

CENTRALE  ITALIANA

DEI

FASTI  EUCARÍSTICI

Vía Stampatori. N. 4

TORINO                                                       X

Rome, Vía Ripotta 246 

21 Enero 1888 

c en 13

 

Señor Luis Trelles,

 

Yo estoy en Roma desde hace dos días. Hay aquí un gran movimiento para trabajar en la obra de N. S. en la Eucaristía. 

Usted que ha movilizado España, no puede permanecer indiferente. 

Es absolutamente necesario que usted esté aquí con los representantes de las diferentes naciones que van a ser recibidos por el Soberano Pontífice. 

Tan pronto como el día de la audiencia sea fijado, nosotros se lo haremos saber, pero sírvase desde ahora movilizarse para venir aquí con algunos miembros del Centro Eucarístico de Madrid. 

Acepte mis mejores respetos  

Aloys de Sarachaga

 

[1] Société des Fastes Eucharistiques (en adelante: SdFE) es el nombre propio de una fundación privada francesa dedicada a promover la recopilación de anales, crónicas y relatos de hechos memorables del reino eucarístico, siguiendo un orden cronológico.

[2] No bien legible en el manuscrito francés original.

 

 

 

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Esto es una página en formación. Poco a poco introduciremos los escritos originales de D. Luis acomodándolos a al lenguaje de nuestro tiempo.

Dejémonos guiar por Trelles en ese acercamiento a la Eucaristía. 

Si te gusta el contenido de esta página. Difúndela.

Si deseas alguna aclaración o información complementaria de D. Luis de Trelles. Escríbenos.

e-mail: jpastorteresa@gmail.com


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